Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una jornada que busca visibilizar el impacto de esta enfermedad y reforzar la importancia de la detección temprana, los controles médicos y el acceso a los tratamientos.
La enfermedad más frecuente entre las mujeres
El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres. Se origina cuando algunas células de la mama comienzan a multiplicarse de manera anormal y pueden formar un tumor maligno. Aunque afecta principalmente a las mujeres, también puede presentarse en varones.
La mamografía sigue siendo una de las herramientas clave para identificar lesiones que todavía no pueden palparse y detectar la enfermedad en etapas iniciales. La edad de inicio y la frecuencia de los controles dependen de las recomendaciones sanitarias, los antecedentes personales y los factores de riesgo de cada persona.
Señales de alerta y factores de riesgo
En sus primeras etapas, la enfermedad puede no presentar síntomas. Sin embargo, la aparición de un bulto o endurecimiento en la mama, los cambios en su tamaño o forma, las alteraciones en la piel, el hundimiento del pezón, las secreciones anormales y la presencia de nódulos en la axila requieren consulta médica.
Estos signos no implican necesariamente un diagnóstico de cáncer, pero deben ser evaluados por un profesional. La ausencia de síntomas tampoco descarta la enfermedad, por lo que no reemplaza los controles recomendados.
La edad, los antecedentes personales y familiares y determinadas alteraciones genéticas pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama. También influyen hábitos de vida como el consumo de alcohol, el sedentarismo y el sobrepeso.
Prevención y acceso al tratamiento
Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y evitar el tabaco y el alcohol son medidas que contribuyen al cuidado de la salud y pueden reducir algunos riesgos, aunque no garantizan que la enfermedad no aparezca.
La conmemoración también recuerda que la detección temprana y el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento son fundamentales, especialmente para quienes enfrentan dificultades para acceder a los estudios y a la atención sanitaria.