Estados Unidos vive un brote de ciclosporiasis que ya deja 1.645 casos autóctonos confirmados y más de 5.100 en estudio en al menos 34 estados. La enfermedad, causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, se ha extendido con especial fuerza en Míchigan.
Cómo se contagia y qué síntomas provoca
La ciclospora es un patógeno gastrointestinal humano que puede entrar al organismo por alimentos o agua contaminados con heces. El contagio es fecal-oral, según explican en Cleveland Clinic.
El signo más común es una diarrea acuosa, frecuente y a veces explosiva, que puede ir y venir, según cuenta Clínica Mayo. También puede causar falta de apetito, adelgazamiento, hinchazón, náuseas, febrícula y fatiga.
Míchigan concentra el epicentro del brote
Desde el 1 de mayo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han contabilizado los 1.645 casos confirmados y más de 5.100 en estudio en al menos 34 estados, frente a los 249 de 2025. El récord previo era de unos 4.700 casos en 2019.
El epicentro del brote está en Míchigan, con más de 3.000 casos, según su departamento de salud, que investiga el origen junto a la Agencia de Alimentos y Medicamentos. La ciclosporiasis también se manifiesta con fuerza en Ohio, Virginia Occidental y Kentucky, según la agencia.
Alimentos frescos, lechuga y frambuesas bajo la lupa
Aunque no hay una fuente confirmada, los brotes de ciclosporiasis en Estados Unidos se vinculan una y otra vez a productos frescos, de acuerdo con los CDC. La lechuga aparece de forma recurrente en la investigación, aunque ningún cultivador ni proveedor ha sido identificado como fuente.
En 2023, el mayor brote registrado en Estados Unidos dejó alrededor de 1.500 casos y las señaladas fueron las frambuesas. Para la detección, los CDC advierten que la desinfección química habitual no basta y que una persona puede contagiarse más de una vez.
La enfermedad suele aparecer una semana después del contagio y, sin tratamiento, puede durar de unos días a más de un mes. De los 1.645 casos confirmados, 141, un 9%, terminaron hospitalizados y no se registraron muertes.
El tratamiento de referencia es el antibiótico cotrimoxazol; para las personas alérgicas a las sulfamidas, las clínicas Mayo y Cleveland citan el ciprofloxacino o la nitazoxanida, además de reposo e hidratación. También se recomienda lavar bien las manos y extremar el cuidado con alimentos como lechuga, cilantro, albahaca y cebolleta.
En el caso de las verduras de hoja, las autoridades aconsejan comprar cogollos enteros en vez de bolsas ya lavadas, retirar las dos o tres capas exteriores y lavar el resto bajo el chorro; cocinarlas es lo más seguro. Lavar reduce el riesgo, pero no garantiza eliminar el parásito.
