El consultorio de psicología aborda esta vez varias consultas marcadas por el sufrimiento emocional, entre ellas el recuerdo de un abuso en la infancia, una depresión de larga evolución en la pareja y un cuadro de fibromialgia muy severa.
El trauma infantil no se supera solo con herramientas
Victoria cuenta que, tras una situación familiar, reapareció un miedo de su infancia vinculado a un abuso cometido por un familiar. Aunque había ido a terapia y había adquirido recursos, dice que sigue disociando y procrastinando, lo que le dificulta avanzar.
La respuesta subraya que un abuso sufrido en la infancia es una situación muy traumática y que a la angustia se suman el miedo, la impotencia y, con frecuencia, la culpabilidad. También aclara que tener herramientas no basta por sí solo: hay que ponerlas en práctica de manera continuada.
En ese caso, se recomienda combinar técnicas fisiológicas y cognitivas, y no resignarse a convivir con el malestar. Si todavía existen dificultades para acudir a terapia, se sugiere apoyarse en estas técnicas para comenzar a trabajar el bloqueo.
Depresión, dependencia y dolor físico en la misma consulta
Otra lectora, Maira, relata la situación de su hija de 7 años, que percibe el consumo de alcohol del padre y rechaza viajar con él cuando bebe. La orientación insiste en que el problema principal no está en la niña, sino en la conducta del padre, y en la necesidad de fijar límites que protejan la salud de la menor.
Tomás Padilla, por su parte, explica que su mujer está deprimida desde hace años, apenas habla con él y rechaza ayuda profesional. La respuesta invita a identificar qué puede motivarla todavía y recuerda que la falta de relaciones de pareja forma parte de ese estado depresivo.
En ese mismo bloque aparece Vanessa, que describe una fibromialgia muy severa, dolor insoportable, fatiga crónica, síndrome de sensibilidad central y una fuerte afectación en su vida familiar y laboral. La recomendación apunta a que podría ayudarle la terapia EMDR, además de complementar el proceso con terapia individual y cognitivo-conductual.
También se le sugiere mantener el trabajo con técnicas cognitivas y fisiológicas, y se le comparte el libro Recuperar la ilusión como apoyo para intentar recuperar energía y motivación.
Cuando el miedo, la ansiedad y el aislamiento se acumulan
En otra consulta, Mía explica que lleva más de 12 años sufriendo acoso, con insultos, trato humillante y crisis de agorafobia y ansiedad. Dice además que no tiene redes de apoyo ni vínculos de confianza y que vive en una zona rural sin posibilidad de trasladarse.
La orientación señala que los tratamientos por videoconferencia permiten ayudar a personas que no pueden acudir físicamente a consulta. También plantea que el primer paso es fortalecer internamente a la persona antes de valorar otras medidas.
La recomendación final es centrarse en lo que sí está al alcance, trabajar en el propio bienestar y avanzar poco a poco. En esa línea, vuelve a citarse el libro Recuperar la ilusión como una lectura de apoyo.
