Trabajadores activos y jubilados de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) expusieron ante el diputado de la Asamblea Nacional 2015 Julio Moreno la violación de derechos laborales y la caída de la capacidad productiva en las empresas básicas.

Precariedad y temor dentro de Sidor

Uno de los trabajadores activos que participó en el encuentro, y que pidió reservar su identidad por temor a represalias, aseguró que la planta atraviesa una situación precaria. Dijo que de 23 plantas que estaban en producción solo queda activa la Planta de Pellas, y además “a media máquina”.

También denunció falta de transporte, problemas con la comida y carencias en el seguro social. Otro trabajador pidió que el gobierno central envíe los repuestos necesarios y afirmó que la alimentación dentro de la empresa es “grave”.

La fuente señaló además que los empleados enfrentan amenazas, represalias y amedrentamiento, por lo que denunciar puede poner en riesgo sus puestos de trabajo.

Desmantelamiento productivo y reclamos laborales

Hugo Bastardo, dirigente laboral y trabajador no requerido, sostuvo que el deterioro de Sidor representa un riesgo para un sector estratégico del país y un golpe para más de 10 mil trabajadores que hicieron vida en la estatal. Afirmó que hay personas despedidas injustificadamente y más de 6 mil trabajadores no requeridos.

Según Bastardo, de 12.500 trabajadores que había en Sidor hoy solo quedan 300 activos. También cuestionó que las utilidades se estén pagando fraccionadas desde hace 8 años, pese a que, dijo, esa práctica viola el contrato colectivo.

“Anteriormente nos cancelaban en una sola parte y ahora es fraccionado”, expresó. Añadió que los hospitales no cuentan con insumos y que la contaminación ambiental en las plantas no ha sido atendida.

Accionistas clase B y una reunión de emergencia

En la reunión también se trató la situación de más de 3 mil accionistas clase B de la estatal del acero, que reclaman el reembolso de su participación. Carmen García, trabajadora sidorista afectada por una jubilación forzosa, dijo que fue sacada de la empresa sin causa justificada y que lleva años en la lucha social por ese reclamo.

García señaló que los accionistas clase B han estado en una mesa de negociación con Héctor Silva, pero aseguró que en cinco años él solo ha asistido una vez. Los presentes también cuestionaron que se ofrezcan pagos de menos de 30 dólares por acción, cuando la participación se obtuvo por 104,73 dólares.

Ramón Espino, representante de CVG Carbonorca, denunció además la pulverización del movimiento sindical mediante la separación de cargo de dirigentes, delegados de prevención y otras figuras laborales. Tras escuchar los planteamientos, Moreno dijo que los llevará a los representantes de la mesa de diálogo y a Dinorah Figuera, y planteó coordinar una reunión de emergencia.