La Organización Regional de Pueblos Indígenas del Estado Amazonas denunció amenazas contra comunidades indígenas asentadas en el arco minero del Orinoco, en el sur de Venezuela, y advirtió sobre el impacto de la expansión extractiva en sus territorios.
La Conferencia Eclesial de la Amazonía recogió el pronunciamiento y lo presentó como una alerta frente a nuevas formas de colonialismo que, según el comunicado, afectan el derecho a la libre determinación, la continuidad cultural y las formas de vida de esos pueblos.
Amenazas, contaminación y deforestación
De acuerdo con el texto divulgado, en esas zonas operan grupos irregulares que intimidan a los pobladores y agravan problemas de convivencia comunitaria. También se atribuyen a esa expansión extractiva daños ambientales como contaminación de ríos y deforestación.
El comunicado sitúa ese conflicto en el marco de una presión sostenida sobre la Amazonía venezolana, un territorio que las comunidades indígenas consideran vital para su subsistencia y para la protección del ecosistema.




