Tras el doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió al estado La Guaira el pasado 24 de junio, los trabajadores independientes y comerciantes por cuenta propia enfrentan una grave crisis económica. Mientras el Ejecutivo reporta la entrega de financiamientos al sector formal, los trabajadores informales denuncian haber sido excluidos de los planes de recuperación y exigen auxilio financiero sin discriminación política.

Claves

  • El doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5 dejó graves daños materiales en el litoral central.
  • Comerciantes informales denuncian exclusión de los planes de financiamiento del Gobierno.
  • Afectados exigen la asignación de créditos especiales sin sesgo político para reactivar sus negocios.
Comerciantes informales de La Guaira exigen ayuda financiera

Casi un mes después del desastre, el sector por cuenta propia en el litoral central asegura encontrarse en una situación de total desamparo. A pesar de haber sido censados como damnificados por las autoridades competentes, los pequeños emprendedores no han recibido respuestas ni recursos para levantar sus negocios familiares, lo que mantiene paralizada la economía local de diversas comunidades.

Pérdidas de patrimonio en Caraballeda y Catia La Mar

Maura Quintero, quien se ha dedicado por más de dos décadas a la venta de ropa colombiana en Caraballeda, relató que perdió la totalidad de su patrimonio. El apartamento donde residía y almacenaba su mercancía recibió una calificación de riesgo extremo por parte de Protección Civil, lo que prohíbe su ocupación debido a daños estructurales severos en columnas y vigas.

Quintero explicó que su modelo de negocio operaba bajo la modalidad de crédito con sus clientes, muchos de los cuales perdieron sus viviendas, empleos o fallecieron durante el evento telúrico, haciendo imposible el cobro de las deudas pendientes. Aunque sus proveedores extranjeros le ofrecieron facilidades de pago, la comerciante señaló que no puede asumir nuevos compromisos financieros sin un período de gracia y condiciones flexibles que solo la banca pública nacional podría otorgar.

Comerciantes informales de La Guaira exigen ayuda financiera

Por su parte, Carlos Olivares, técnico en electrónica y residente del sector La Atlántida en Catia La Mar, se vio obligado a paralizar su taller de reparación de celulares y el pequeño comedor de almuerzos que manejaba junto a su esposa. La inactividad en el puerto de La Guaira y la disminución del tránsito peatonal dejaron a su negocio familiar sin ingresos.

Olivares detalló que actualmente subsisten gracias a un crédito que el Banco de Venezuela le otorgó días antes del sismo, el cual estaba destinado a la adquisición de electrodomésticos para el local, pero que han tenido que desviar en su totalidad para la compra de alimentos e insumos básicos de supervivencia.

Exclusión y exigencia de créditos sin sesgo político

Los afectados coinciden en que la asignación de recursos estatales no debe estar condicionada por factores ideológicos. Quintero denunció que, tras el censo oficial, constató que los pocos financiamientos otorgados han beneficiado principalmente a personas vinculadas al sector oficialista, mientras que los trabajadores independientes siguen esperando respuesta.

Comerciantes informales de La Guaira exigen ayuda financiera

Asimismo, la comerciante indicó que el bono de sobreviviente asignado a través del Sistema Patria, equivalente a unos 200 dólares, resulta insuficiente para la reactivación comercial debido al proceso de devaluación diaria que sufre la moneda nacional. La exigencia del sector se centra en la aprobación de créditos productivos reales y adaptados a la emergencia.

Estado de Emergencia

Las autoridades decretaron el Estado de Emergencia bajo el decreto número 5.364 tras el doble sismo registrado en la entidad.

Ante la falta de liquidez, Olivares anunció que presentará una exposición de motivos ante la entidad bancaria estatal para solicitar la flexibilización de los plazos de pago de su deuda vigente. Los trabajadores por cuenta propia insisten en que, para evitar la quiebra definitiva del comercio local en el estado La Guaira, es urgente que las instituciones financieras del Estado diseñen políticas de auxilio universales, transparentes y sin discriminación.