La Alcaldía del municipio Girardot mantendrá restringido el tránsito en la carretera que conecta Maracay con Choroní, en el estado Aragua, luego de los deslizamientos provocados por las lluvias y del deterioro previo de la montaña. Rafael Morales informó que desde el martes 13 de octubre continuará el despliegue del plan integral de intervención y remoción de escombros.
Morales dijo en un reporte de Unión Radio que las precipitaciones acumuladas durante los últimos 8 a 10 días agravaron la condición del terreno. Según explicó, el objetivo inmediato es despejar la vía y estabilizar los puntos más inestables tras las afectaciones registradas durante el fin de semana.
El estudio técnico que marcó las labores
Las medidas responden a un estudio técnico elaborado por la Dirección de Ingeniería Municipal de Girardot, disponible en el informe difundido por la municipalidad. Ese análisis examinó los 38 kilómetros que separan la alcabala de Las Cocuizas, en el kilómetro 0, de la costa aragüeña.
De acuerdo con ese diagnóstico, el sismo de magnitud 7,5 alteró la geología del Parque Nacional Henri Pittier. El ingeniero municipal José Quijada indicó que el movimiento telúrico fracturó las rocas, rompió puentes naturales entre bloques de montaña y aflojó las raíces del arbolado.
El reporte agrega que esa condición redujo la capacidad de absorción del suelo. Antes del evento sísmico, la tierra soportaba altos niveles de saturación de agua sin desmoronarse; después, la masa del terreno puede ceder con apenas un 11 %.
Los puntos de mayor riesgo en la carretera
El diagnóstico topográfico de Girardot clasificó 16 de los 38 kilómetros bajo estudio como amenaza alta o muy alta, equivalente al 42 % de la ruta. También delimitó una franja continua de máximo riesgo de 6,1 kilómetros, entre el kilómetro 5+500 y el kilómetro 11+660.
Además, el informe identificó 21 sectores críticos que acumulan 14 kilómetros de fallas, 123 quebradas que atraviesan la calzada y un 38 % del trazado bordado por precipicios con más de 35 grados de inclinación bajo la vía.
Para ordenar la intervención, la carretera fue dividida en tres sectores: el tramo rocoso, entre los kilómetros 0 y 14; la zona de suelos y bosque, entre los kilómetros 14 y 28,8; y las tierras bajas, del kilómetro 28,8 al 38. La Alcaldía también distribuyó maquinaria pesada en cinco puntos estratégicos para responder en un tiempo de entre 15 y 20 minutos ante nuevos derrumbes.
Las labores técnicas incluyen el saneamiento de taludes, la remoción de rocas sueltas, la limpieza de 69 alcantarillas y badenes, el sellado del pavimento socavado y la poda selectiva de árboles inestables autorizada por Inparques.




