Política y Economía

¿Votar o abstenerse?: el dilema del 6-D

En los últimos cuatro procesos legislativos realizados en Venezuela, la participación se ubicó en 56% para el año 2000; 25,26% en el 2005; 66,45% en el año 2010 y 71% en el 2015. Con la oposición que participará en la contienda también divi

En los últimos cuatro procesos legislativos realizados en Venezuela, la participación se ubicó en 56% para el año 2000; 25,26% en el 2005; 66,45% en el año 2010 y 71% en el 2015. Con la oposición que participará en la contienda también dividida, el chavismo tiene todo a su favor.

Una participación histórica en unas elecciones parlamentarias como la que se registró el 6 de diciembre 2015 del 74,17% será un “hueso duro roer” cinco años después, pues algunos actores de la oposición, en medio de una crisis voraz como la del 2020 y con los partidos del G-4 (AD, PJ, VP y UNT) decidieron, como lo hicieron en las legislativas del 2005, alegando una vez más la falta de condiciones electorales para la contienda.

La oferta electoral de unos y otros, de los que apuestan por la participación y los que le apuntan a la abstención no apunta necesariamante a sus partidarios, si no al más del 60 % del pa{is que, seg{un las encuestas más serias del país no está ni con unos, ni con otros.

El chavismo, a través del Psuv, se presentará con un grupo de dirigentes de los partidos aliados al Gran Polo Patriótico (GPP) como PPT, Tupamaros (ambos judicializados y con sus tarjetas entregadas a dirigentes que no se han deslindado del Gobierno), ORA, Somos Venezuela, Podemos, UPV, que decidió sumarse y acompañarlo con las que reglas que impuso en la distribución de puestos.

El otro sector del GPP prefirió agruparse en la Alternativa Popular Revolucionaria, con el Partido Comunista de Venezuela a la cabeza,  e ir a la elección bajo la base de la crítica a la administración Maduro.

La oposición dividida y agrupada en “la mesita”  por partidos  como el MAS, Copei, Avanzada Progresista, Cambiemos, Soluciones,  Unión y Progreso, El Cambio, Movimiento Ecológico, entre otros,  y la división de AD, VP, PJ y UNT que se han venido sentando en la Mesa de Diálogo con el Gobierno,  también acude a la cita dividida, conm poquísimo margen para quedarse con una mayoría que al final del día quedará en manos del chavismo.

Esta será la quinta contienda que se realiza en 20 años, desde que entró en vigencia la Constitución de 1999. Los números de participación que ha tenido este proceso, salvo el del 2005 que fue de 25,26%, superaron el 50% al menos así los registra el Consejo Nacional Electoral (CNE).

En el año 2000, la presencia de electores fue de 56,05%,  y en el año 2010, donde también participar el sector duro del ala opositora,  llegó al 66,45%.  

Para este proceso, además de la presencia de la pandemia del covid-19, la profunda crisis económica y política en la que sigue sumergida el país, para algunos expertos, la abstención es el enemigo silente a vencer, a pesar de que los factores políticos participantes echaron el resto hasta el último día de campaña para convencer, incluso, al venezolano que no quiere saber de elecciones por lo desanimado, agobiado y preocupado que está por resolver su día a día y mucho más cuando se acercan las festividades navideñas y de Fin de Año.

También está en el tapete la Consulta Popular, prevista para el 12 de diciembre, que hará la oposición liderada por el presidente de la AN y reconocido por más de 40 países como el “encargado” de Venezuela, Juan Guaidó.

Los analistas señalan que para esta contienda parlamentaria, la participación podría ubicarse en un piso del 30% hasta el 45%.

Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis, lo explicó en su cuenta en Twitter, donde hizo referencia a ambos procesos: las elecciones a la AN y  la Consulta. “Ninguna tendrá participación masiva. No son cautivantes, ni participan todas las partes y la población no tiene esperanzas de cambio. Pero esa es la foto virgen. Si la intervienen, el resultado será cualquiera”, respondió al ser consultado.

Jesús Castillo Molleda, politólogo zuliano y presidente de la Fundación Zulia Productivo, estima “una participación del 30%”.

“Esta es una elección que depende 95% de la movilización del voto”, añadió. “Partidos políticos y candidatos que no logren cubrir el 100% de los testigos electorales corren el riesgo de perder las elecciones en las mesas sin testigos”, alertó.

Ya la medición hecha por el Instituto Delphos, realizado entre el 12 y el 16 de noviembre, a la que tuvo acceso PANORAMA,  mostró una radiografía sobre la intención a votar en esta elección  y lo que será la consulta del 12-D.  

 A las parlamentarias está muy dispuesto a sufragar un 30,8% de los encuestados, mientras que a la consulta opositora un 36%.

El estudio, que se centró en ciudades como: Caracas, Maracay, Valencia, Maracaibo, San Cristóbal, Barcelona, Puerto La Cruz y Ciudad Guayana  reveló que un 9,5% está algo dispuesto a votar el 6-D, pero considera que si los números que registra el sondeo se cumplen podría haber una participación que llegue hasta el 40%.

A pesar de los cuestionamientos para su convocatoria,  con un directorio del Poder Electoral renovado en su totalidad, a las 6:00 de la mañana de este domingo 6-D, los 14.221 centros de votación están listos para recibir a los votantes distribuidos en las 29.662 mesas instaladas en todo el país para que acudan a escoger a los nuevos diputados al Parlamento nacional para el periodo 2021-2026.

A esto se le suman las medidas de bioseguridad que tendrán que cumplir los responsables, miembros de mesa y  los electores que solo deberán asistir con su cédula de identidad, utilizar el tapabocas y respetar el distanciamiento para evitar la propagación de contagios por covid-19, cuya cifra supera los 100 mil en todo el país.

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