Política y Economía

Valor del Petro anclado a Maduro y al Dicom

La confusión es el común denominador al hablar del Petro. El criptoactivo ha mostrado una dualidad de precio que pocos entienden y que termina de complicar su ya comprometida credibilidad.

Sigue siendo un enigma cómo opera realmente, quién lo compra o si en verdad tiene confiabilidad suficiente para alzarse como método de pago, lejos de presiones gubernamentales.

Recientemente, muchos venezolanos trataban de  comprender cuál era el verdadero valor del Petro. Así, resta explicar que existe una doble cotización de este criptoactivo. La primera, que para facilitar su entendimiento puede verse como una especie de unidad tributaria, es la denominada “unidad de cuenta”.

Su precio está sujeto únicamente a cambios directamente emanados  del Ejecutivo, se ubica actualmente en 36.000 bolívares, tras sufrir un aumento del 300% con relación a su precio anterior de BsS 9.000. Esto, tras el ajuste anunciado como parte de los anuncios económicos de  Maduro, hechos en cadena nacional el pasado lunes 15 de diciembre.

¿Su función? Un punto de partida para cálculos en la economía nacional, como se puede evidenciar en el valor del salario mínimo, que representa medio Petro, por ejemplo, o el cobro por el trámite del pasaporte, estipulado en 2 Petros, que equivalen a 72.000 bolívares.

La otra cara de esta suerte de criptomoneda, es la llamada “variación del tipo  de cambio”. Aquí es donde viene el trampolín hacia la confusión: se  cotiza en BsS 60.104, monto que resulta de multiplicar 60 dólares (lo que  estipulan como valor del barril de petróleo nacional)  al cálculo de la tasa Dicom vigente (BsS 1.001,74, según la subasta 83).

Se debe recordar que, según apunta la segunda edición de su White paper, el Petro no está anclado solamente a reservas petroleras, que representan el 50% del respaldo de esta herramienta financiera, sino también se ancla a una canasta de commodities conformada por un 20% en oro; 20% en hierro y 10% en diamantes.

De ahí que llame la atención que solo  se estime su precio del Petro según la constante  del  barril ($ 60),  y que no haya variado ese monto aún cuando la misma cesta ha cotizado a la baja ($ 52,62, el valor de la pasasa semana).

A medida que el costo por dólar a tasa oficial se incrementa en las subastas   Dicom, efectuadas tres veces a la semana,  en promedio, también lo ha estado haciendo el valor de la unidad criptoactiva, en su segunda modalidad. 

Esto da como resultado que como Variación del tipo de Cambio fluctúe, mientras que como Unidad de Cuenta siga fijo y cambie solo cuando el Presidente Maduro anuncie un reajuste, que se vea reflejado  en  aumentos salariales.

Esta fluctuación fue notada por los usuarios al ingresar en los portales web de la banca pública en donde se expresaban ambos indicadores. Rumores sobre el aumento del sueldo con ese “nuevo aumento” del Petro no tardaron en multiplicarse y así comenzó a nublarse, aún más, el camino para entender el funcionamiento de la criptomoneda.

Pero luego del aumento del 15-E, desapareció de los sitios web de las entidades bancarias el monto del criptoactivo como Variación del tipo de cambio. 

El economista Víctor Álvarez analizó el impacto sobre el salario mínimo de esta  dualidad de precios: “Esta diferencia entre ambos precios del mismo petro destruye su credibilidad. (…) Como se ve, el valor oficial del Petro como Unidad de Cuenta es muy distinto al valor al que se transa como criptoactivo en el mercado. Esto afecta negativamente la remuneración de la fuerza de trabajo cuyo salario mínimo se estableció en medio Petro. El valor  como Unidad de Cuenta permanece fijo y congela los salarios, en comparación con el constante aumento de los precios”.

Pero en medio de este huracán de malos entendidos, se mantuvo como constante una falta de información  por parte del Gobierno, quien no explicó en ningún momento  que se conviviría con esta   incomprendida doble cotización. 

Incluso expertos en materia económica ven con dificultad que la moneda digital se consolide, en medio de la  ausencia informativa y de constantes cambios a su comportamiento. 

El economista José Gregorio Piña ha seguido de cerca el comportamiento de esta criptodivisa y apunta, en uno de sus artículos publicados en el portal web 15 y último, que se “esperaría que el precio del Petro de mercado sea justamente el que arroja su venta”, pero para el especialista la realidad es otra, pues la cotización “no resulta de su compra venta, sino de multiplicar el tipo de cambio que arrojan las subastas Dicom por 60, en el sentido que dichos 60 representan los $60 que, en promedio, se estableció para la canasta petrolera”.

Partiendo de ese punto, Piña concluye  que “el bolívar ya no está anclado al Petro, pero este tampoco al barril de petróleo, ambos están anclados al dólar por la vía de Dicom. Lo único que en realidad está anclado (¿congelados?) al Petro Unidad de Cuenta son los salarios. Lo que plantea otra serie de problemas e inquietudes”.

Por su parte, el economista y docente de la Universidad del Zulia, Alberto Castellano, descalifica al Petro como  criptomoneda en ese estricto sentido aun cuando tiene en común  funciones y características, pero “su precio no se fija en un mercado, si fuera así fluctuara como el Bitcoin, por ejemplo”.

En este sentido, Castellano resaltó que “su costo debería estar sujeto a la cesta venezolana y a pesar de ello no ha estado variando su precio con base al del dólar, sino por decisiones del Gobierno nacional, y por ello la desconfianza que existe sobre el Petro”.

“Hay contradicciones en cuanto a la emisión de Petros, en la fijación y la revalorización o depreciación del Petro. Estos puntos no han quedado claros, es una moneda muy dudosa”, expuso. 

Esta duda contrae las posibilidades de abrirse en el mercado, opinó Castellano. “No le veo futuro al Petro porque nace con desconfianza. Si ya no hay confianza en el bolívar, cuyo respaldo es el Gobierno venezolano, tampoco existe una confianza en el Petro, porque habrá dudas en ese respaldo,  y bajo las condiciones políticas y económicas actuales, tiene dudoso chance de ser una moneda a futuro de circulación”, aseguró el especialista.

El también economista Manuel Sutherland, coincidió en que “la situación con el valor del Petro es confusa y totalmente arbitraria”. “Nadie sabe porqué el precio del Petro no tiene ninguna relación con el  del petróleo que ha venido bajando, pero si tiene relación con la devaluación del Dicom (…) Esto significa que simplemente si, por ejemplo, el barril de petróleo cuesta $ 50  y el dólar Dicom BsS 600, al multiplicarlos tenemos que el Petro costaría BsS 30.000.”

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