Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea aprobaron el lunes sanciones económicas a Venezuela que incluyen un embargo de armas, culpando a las elecciones regionales del mes pasado de profundizar la crisis del país sudamericano.
Preocupados por no presionar aún más a Caracas hacia el colapso económico y político, los gobiernos de la UE se abstuvieron de señalar a individuos concretos, dejando los nombres para una etapa posterior, en un intento por persuadir al presidente Nicolás Maduro de que calme la situación.
«Todo lo que hacemos tiene como objetivo buscar el diálogo entre el gobierno y la oposición para encontrar una solución democrática y pacífica», dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, a los periodistas en una reunión con sus homólogos donde se tomó la decisión de las sanciones.
España lleva tiempo presionado para que se impongan sanciones los cercanos a Maduro, a quienes Estados Unidos acusa de instaurar una dictadura, pero la UE se ha dividido sobre a quién apuntar.
