El diputado, en un artículo en el que se despide como legislador, asegura que «es hora de respetarnos y construir espacios direccionados hacia la democracia».
«Hoy se cierra un capítulo lleno de aprendizajes, de grandes aciertos pero también de errores de los que estoy consciente. Sin embargo, no me detuve porque para alcanzar la libertad y el bienestar de los venezolanos no hay obstáculo que valga y la entereza es mi bandera».
Así lo escribió el diputado Stalin González, quien en un artículo de opinión publicado en el diario El Mundo, de España, analiza la crisis política venezolana a raíz de la instalación de la nueva Asamblea Nacional y la voluntad de la oposición venezolana nucleada en Juan Guaidó, de darle continuidad al Parlamento 2015, del que González fue vicepresidente.
«Esto no es un adiós ni un hasta luego, seguiré trabajando desde todos los espacios posibles, mi norte es claro. Queda mucho trabajo por delante, debemos organizarnos e intercambiar ideas. Es hora de respetarnos y construir espacios direccionados hacia la democracia», detalla González en clara alusión al final de su período como legislador.
«Agradezco a todos aquellos quienes me eligieron como su representante, a quienes cada día me alentaron a continuar con mi labor y que con su apoyo demostraron que no estoy solo en esta lucha de convertir a Venezuela en un lugar de oportunidades».