«Estamos profundamente preocupados por la decisión» de las autoridades de la isla caribeña. «Los niños no deberían ser nunca deportados de forma forzosa en función de estatuto migratorio, o el de sus padres», declaró la portavoz de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Liz Throssell, mediante un comunicado.
La ONU criticó este miércoles 25-N la deportación de 16 menores venezolanos por parte de las autoridades de Trinidad y Tobago.
Los niños fueron deportados el domingo 22-N, horas antes de una audiencia judicial en la que se iba a solicitar su permanencia, según la abogada Nafeesa Mohammed, que intentó detener la expulsión, y dirigentes de la oposición venezolana.
«Estamos profundamente preocupados por la decisión» de las autoridades de la isla caribeña, declaró la portavoz de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Liz Throssell, mediante un comunicado.
Los menores, así como nueve adultos, «fueron instalados en dos barcos y escoltados por los guardacostas de Trinidad y Tobago fuera de las aguas territoriales del país, en dirección a las costas venezolanas», recordó la portavoz.