Maduro aboga por una “revolución judicial” accesible a todos
En un evento significativo, el 31 de enero, el presidente Nicolás Maduro inauguró el año judicial del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Su intervención se centró en la necesidad de que la «revolución judicial» beneficie a todos los ciudadanos, llevando la justicia al “hombre de a pie”.
Un contexto de críticas internacionales
Maduro desestimó los severos cuestionamientos planteados por organismos internacionales sobre la situación de la justicia y los derechos humanos en Venezuela. Afirmó que, en las últimas dos décadas, y gracias a la llegada de la denominada revolución, el país ha avanzado significativamente en estos aspectos. Sin embargo, estas declaraciones se producen justo tres días después de que Volker Türk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, instara a la liberación de todos los prisioneros “detenidos de forma arbitraria” y solicitara investigaciones exhaustivas sobre desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales.
Reflexiones sobre la justicia en Venezuela
Durante su discurso, Maduro reconoció que es imperativo profundizar la “revolución judicial”, pero al mismo tiempo se jactó de los avances que, según él, han llevado a Venezuela a contar con un “poderoso Poder Judicial” desde la promulgación de la Constitución en 1999. En este marco, destacó que la refundación del Sistema de Justicia, iniciada en 2022 y avalada por la aprobación unánime de la nueva Ley del Tribunal Supremo de Justicia en 2020, busca establecer bases filosóficas, teóricas, y jurídicas que iluminen el camino del país.
Reconocimiento de desafíos y retos
Sin embargo, Maduro también admitió la existencia de obstáculos en este proceso, señalando que “ningún proceso está exento de reversibilidades, caídas, tropiezos, obstáculos, enredos y confusiones”. Estas palabras resaltan la complejidad y los retos que enfrenta el sistema judicial venezolano.
