El jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, denunció el miércoles en una conversación telefónica con su homólogo estadounidense Mike Pompeo la «influencia destructora» de Estados Unidos en Venezuela, que a su juicio es «una violación flagrante del derecho internacional».

«Esta influencia destructora no tiene nada que ver con la democracia» sino que es «una ingerencia en los asuntos de Venezuela», dijo Lavrov en esa llamada telefónica que se celebró «a iniciativa estadounidense», destacó la cancillería rusa en su comunicado.