Luego de la instalación de la Mesa Nacional de Diálogo por la Paz que busca convenir acuerdos parciales, entre el Gobierno nacional y pequeños partidos de oposición, el vocero nacional del partido Redes, Juan Barreto, afirmó que la nueva medida busca la reinstitucionalización de los poderes del Estado y la reconciliación nacional.
En visita a PANORAMA, el político aseguró que deben establecerse mecanismos “justos” para todas las fracciones políticas de Venezuela y garantizar la participación de todos los partidos en la reestructuración institucional del país.
-Se reincorporó la bancada del Psuv a la Asamblea Nacional, ¿cuál es su perspectiva acerca de este movimiento político?
Se incorporó el Psuv de manera disminuida, fueron solamente 35 parlamentarios. Con su figura principal, Diosdado Cabello, viajando, con muchos parlamentarios en funciones del Ejecutivo y con una Asamblea Nacional (AN) que ha sido desmantelada y desintegrada, producto la incomprensión democrática de lado y lado. Pareciera que dos fracciones se apoderaron de las instituciones democráticas y fundamentales del país, una es el Parlamento y otra el Ejecutivo. Decidieron poner en confrontación las instituciones, pulverizando así el modelo político democrático.
Sí se reincorporaron, es un logro. Ojalá que eso contribuya a la reinstucionalización del país y a que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) retire la codificación de desacato, a que el Consejo Nacional Electoral (CNE) llame a elecciones anticipadas para constituir los cargos de diputados de esta entidad de la República, que durante 4 años, se han mantenido sin representación parlamentaria, producto de una decisión administrativa por una investigación que no terminó de llevarse a cabo.
Aspiramos que con esta decisión, la AN vuelva a ser un poder público eficiente, que el Gobierno respete las decisiones derivadas de esta, al igual que las decisiones del resto de los poderes.
Barreto apuesta por una negociación que dé espacio y participación política a miembros del actual Gobierno, así como de la oposición, sin que esto impida una salida democrática de Nicolás Maduro de la presidencia.
¿Tendrá Juan Guaidó la entereza, la sabiduría y el talante democrático, para soportar, por ejemplo, a Padrino López como ministro de la Defensa dos o tres años más? – Cuestiona el político- ¿tener un Gobierno donde no haya persecución y donde los chavistas maduristas se sientan tranquilos, porque tienen cargos de gubernamentales? y ellos (el Gobierno) ¿integrarían un gobierno con Guaidó? No, los dos son infantiles, quieren todo o nada.
-¿Es eso lo que dificulta el diálogo?
En parte eso dificulta el diálogo. Pero lo que realmente lo impide son las terquedades y las amenazas (…) si no ofreces condiciones y reconciliación, ellos no se van a rendir.
Los Estados Unidos, ¿qué le dicen a Nicolás Maduro?: “Tú hora ha llegado, en lo que te saquemos vas preso” (…) ¿Quién entrega el poder así?
Ese radicalismo infantil, ese deseo de odio y venganza no permite que Nicolás salga del poder.
La reconciliación no es impunidad, pero sí un juicio justo, es garantizarle a todo el mundo el derecho a la defensa.
Las Naciones Unidas establecen tribunales independientes en países en conflicto, donde hay mucho odio, llevan jueces y fiscales independientes de otras partes del mundo, mientras reconstruyen el sistema judicial.
Creo que eso deberíamos hacer aquí. Una garantía sería tener jueces imparciales de rango internacional, electos por sorteo secreto, así como fiscales honestos y justos, para que el que haya cometido un delito sea investigado. Ahora, lo que ocurre es que ambos sectores están encharcados en actos de corrupción.
Barreto, además, propone una ruta alejada de los dos bandos políticos principales del país para recobrar la institucionalidad del país.
Hay que deslindar de estos dos bandos y, de manera cristalina, a medida que vamos deslindando, presentarle a la gente una ruta pacífica, democrática, constitucional y de derecho, que permita que el país se encuentre en una salida electoral.
-¿El próximo paso sería que se levante el desacato de la Asamblea?
Sería lo ideal y lo deseable, pero yo pienso que el Gobierno le va a dar largas al asunto hasta el 5 de enero del año que viene, apostando a que una directiva más sensata se instale al frente de la AN. (…) Si se hace una alianza, que está por verse, podría disputarle un sector distinto la dirección de la Asamblea al señor Guaidó.
Eso sería muy malo para la oposición radical, pero sí sería aconsejable para el país, para destrancar el juego y lograr que la AN vuelva a estar al servicio del pueblo y no de una fracción.
Si eso se logra, el Gobierno seguramente flexibizará sus posiciones.
-¿Y si esto no ocurre?
Como no estamos seguros de los que va a hacer Maduro y tampoco de lo que va a hacer Guaidó, al pueblo no le queda más remedio que confiar en su propia fuerza, organizarse, tratar de crear la masa crítica para imponer su voluntad soberana. Deslindando, repito, de los dos extremos (…).
Si logramos ese sueño de crear un sector intermedio que le diga “basta” a los extremos, neutralice la polarización y le presente al país una ruta viable de recuperación, nosotros vamos a conseguir la resolución de los problemas.
-¿Cuál es su perspectiva sobre la creación de un nuevo CNE?
Nosotros pedimos un nuevo CNE, luchamos por un nuevo CNE y logramos en la mesa de diálogo un punto en el documento la conformación del nuevo CNE, pero no basta con cambiar las autoridades. Hace falta cambiar las estructuras intermedias, que son los portales donde puede haber irregularidades. Hemos detectado 14, como las juntas electorales, las juntas de totalización regionales, las juntas de totalización nacionales, los procesos electrónicos y las distintas áreas de decisión.
Pero, independientemente de si eso se logra o no, aunque sabemos que se va a lograr, nosotros vamos a participar en las elecciones que se hagan, sean en las condiciones que sean, porque la elecciones son un derecho intrínseco a la democracia.
-¿Cree que se retomarán las negociaciones auspiciadas por Noruega?
Sí, el Gobierno está acorralado. Ahora se va a ver si los diálogos anteriores fracasaron por culpa de la oposición.
La oposición radical ya no está en la mesa, hay un sector más moderado y democrático, dispuesto a llegar a acuerdos.
Imagínate si pasan tres meses sin llegar a acuerdos, se acabaría en Venezuela la posibilidad del diálogo, se acabaría la vía pacífica, pero además se le cerrarían las puertas al presidente Maduro en las alianzas internacionales, porque Rusia y China lo reconocen, pero apostando al diálogo.
-¿Buscan la incorporación de la otra ala de la oposición?
Por supuesto, estamos pidiendo la incorporación de sus representantes a la mesa de diálogo. Que se sumen a la discusión y se comprometan con los acuerdos. Es esa la ruta pacífica y más democrática.