Las importaciones venezolanas de combustible y diluyentes cayeron a 137.500 bpd, muy por debajo de los más de 200.000 bpd recibidos en marzo y abril. La caída es de un 31% y se refleja en las largas y kilométricas colas de vehículos en buena parte de las estaciones de servicio en Venezuela para abastecer de un poco de gasolina de 95 o 91 octanos.
El gobierno de Estados Unidos en marzo pidió a algunas empresas petroleras y comerciantes del mercado que detuvieran los envíos de gasolina y diluyentes a Venezuela. En mayo, también les solicitó paralizar las exportaciones de combustible para aviones a ese país.
En lo que va de año, Venezuela ha importado cerca de 190.000 bpd de productos refinados, incluida la nafta pesada que utiliza Pdvsa para diluir su petróleo pesado y extrapesado de la Faja del Orinoco, así como gasolina, diesel y gas licuado de petróleo, según los documentos y datos.




