El presidente de la República, Nicolás Maduro, honró con la replica del sable del general Rafael Urdaneta al embajador de Venezuela en cuba, Alí Rodríguez Araque, quien murió este lunes y cuyos restos mortales fueron trasladados este miércoles a la Casa Amarilla donde se rinde homenaje en Capilla Ardiente.
El mandatario acompañado por la primera dama, Cilia Flores, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, el fiscal de la República, Tarek William Saab, y el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, hicieron guardia de honor alrededor del féretro de Rodríguez.
«Estamos hoy despidiendo a un venezolano especial, a un hombre que en el transcurso de su vida fue consecuente en la construcción de valores, en la demostración de un ser venezolano que nos llena de orgullo», expresó el Presidente.
Valoró al embajador como un ejemplo de revolucionario, compromiso, valentía, hombre que desde temprana edad asumió la lucha de izquierda.
