Políticos nacionales e internacionales se unen para condenar la detención de Abdul
Políticos tanto dentro como fuera de Venezuela se han pronunciado enérgicamente contra la detención de Roberto Abdul, presidente de la organización no gubernamental Súmate. La detención tuvo lugar la noche del miércoles 6 de diciembre a manos de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).
El arresto de Abdul se produjo después de que Tarek William Saab lo implicara, junto con otros líderes de partidos políticos y miembros de la organización, en una supuesta red de conspiración contra el Esequibo, supuestamente financiada por Guyana y ExxonMobil.
María Corina Machado, candidata presidencial de la Plataforma Unitaria, ha pedido el apoyo internacional para lograr la liberación de Abdul y ha solicitado la intervención de la comunidad internacional.
Delsa Solórzano, presidenta de Encuentro Ciudadano, expresó su solidaridad con los acusados y calificó el hecho como un nuevo capítulo de persecución política.
Andrés Velásquez, líder de La Causa R, calificó el acto como arbitrario y violatorio de los derechos humanos y del acuerdo de Barbados.
Olivia Lozano, de Voluntad Popular, señaló que en el régimen de Nicolás Maduro, aspirar a una Venezuela democrática es considerado un «delito», y denunció las persecuciones a su partido y a Súmate.
Por su parte, Provea afirmó que esta acción reafirma el patrón de persecución a la disidencia y aleja una solución pacífica a la crisis venezolana. La organización pidió a la Corte Penal Internacional y al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos que tomen cartas en el asunto.
Los senadores estadounidenses Marco Rubio y Rick Scott también se pronunciaron al respecto. Rubio acusó a Maduro de violar el acuerdo de Barbados e instó a Biden a reimponer sanciones, mientras que Scott criticó a Maduro calificándolo como un dictador genocida.
Además, Un Nuevo Tiempo rechazó la detención y llamó a la unidad por la paz y al cese de las persecuciones, y José Ignacio Hernández, excontralor del gobierno interino, consideró que esta detención revela fracturas en el Gobierno.