El aumento en la gasolina que entra en vigencia este viernes, tras más de 20 años con el mismo precio, fue “digerido” por la población, consciente de que en el país el combustible prácticamente se regalaba.
Zulianos manifestaron su conformidad con el anuncio que hiciera la tarde del miércoles el presidente Nicolás Maduro, de subir la gasolina de 91 octanos a 1 bolívar y la de 95 octanos a 6 bolívares por cada litro.
“Hemos observado aceptación por parte de la gente, no hay desespero por llenar el tanque, más bien comparan lo que van a gastar ahora con un litro de Cocacola que cuesta muchísimo más”, comentó un trabajador de una estación de servicio en la Circunvalación 2.
Para los conductores particulares la medida se tenía que haber tomado desde hace mucho tiempo. “Estoy de acuerdo con el aumento y más bien está muy barata”, expresó el comerciante Olinto Castillo.
El combustible sigue siendo el más económico del mundo. La medida representará para el país ahorros por unos 800 millones de dólares al mes en el dinero que destina a importar aditivos, especialmente para la gasolina de 95 octanos. Según cifras oficiales, Pdvsa destina unos 12.500 millones de dólares anuales para mantener el subsidio a los combustibles.
Ayer en la mañana, personal de Sencamer recorrió las estaciones de Maracaibo para hacer el proceso de verificación de calibración, inspeccionando que las máquinas surtidoras estén marcando la cantidad de gasolina de acuerdo al precio, y desde ayer en la tarde técnicos de Pdvsa hacían la programación respectiva con el precio nuevo.
No se observaron largas colas fuera de lo habitual, excepto en aquellas “bombas” que aún no han sido automatizadas, donde sí hubo mucha concurrencia de vehículos.
Otro trabajador de una estación de servicio en la Circunvalación 1 recomendó que “ya que va a tener un precio nuevo sería bueno que en las máquinas se marque bien el monto a pagar, porque hay algunas muy viejas que casi no se les ve”.
Aunque para algunos zulianos la medida es “aceptable”, el sector transporte no opina lo mismo, por lo que piden una revisión de las tarifas que ya habían sido acordadas con el Imtcuma y cuyo aumento comenzaría a regir a partir del 1 de marzo.
Erasmo Alián, presidente de la Central Única de Transporte, reconoció que el anuncio los sorprendió porque pensaron que el incremento era de 3 bolívares y se había acordado que si la medida no tenía mayor impacto no habría una subida en los tarifas de pasajes, pero 6 bolívares por litro es un valor que, a su parecer, es muy alto para el transporte.
“La gasolina de 91 octanos quedó en 1 bolívar y la mayoría del parque automotor la usa pero el problema es que no se va a encontrar, esa es la primera que se va a escasear, y la de 95 es muy cara, tiene que haber una medida compensatoria. Habíamos establecido unas tarifas a partir de marzo pero vamos a tener que revisarlas y adelantar el aumento”, dijo Alián.
Opinión que es compartida por Rubén Esis, presidente de la Central Sindical Noroeste: “La tarifa actual no sostiene al transporte urbano, así que a más tardar el lunes estaríamos cobrando un nuevo pasaje”.
Se había establecido un aumento de 35 bolívares el pasaje corto; 50 bolívares el largo, microbuses y buses 40 bolívares, precios que los transportistas someterán a revisión a partir de hoy en una reunión que tendrán en la sede de Venezolana de Transporte, y en la que esperan asista Jamelis Ríos, presidenta del Imtcuma.
“Hay carros por puestos con tanques de 100 litros, si es de 95 octanos serían 600 bolívares y cargan dos veces, serían 1.200 bolívares diarios en gasolina, un costo muy alto”, detalló Esis.
Los choferes hasta ayer mantenían el cobro del pasaje en 20 el corto y 27 el largo. Esis hizo un exhorto a no aumentar hasta tanto no se haya decidido un nuevo valor y esté aprobado por las autoridades respectivas. “Hacemos un llamado a que no cobren de más hasta tanto no sea aprobado”.
En un recorrido realizado por PANORAMA por algunas estaciones de servicio de la ciudad, se constató que solo cuentan son gasolina de 91 octanos.