Venezuela acusó este lunes al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos de «comportamiento selectivo, parcializado y politizado» y pidió que cese la «agresión» de este organismo, que poco antes advirtió de posibles «crímenes contra la humanidad» en el país sudamericano.
«Los recientes intentos de informes contra Venezuela», sobre derechos humanos, «carecen de valor metodológico, son infundados y direccionados» y son usados como «arma política» acusó el canciller venezolano Jorge Arreaza, al intervenir en Ginebra en la 36ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
«El comportamiento selectivo, parcializado y politizado» del Alto Comisionado tiene como objetivo «perturbar la soberanía, la paz y la estabilidad de nuestro pueblo» denunció el ministro venezolano.
Poco antes, el Alto Comisionado había pedido una investigación internacional sobre el uso excesivo de la fuerza por las autoridades durante los recientes disturbios en Venezuela, estimando que se puede tratar de «crímenes contra la humanidad».
