El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, hablaron el viernes por teléfono de la situación que atraviesa Venezuela y de aumentar su cooperación en Siria e Irak.
Según un comunicado de la Casa Blanca, ambos líderes determinaron que el gobierno de Nicolás Maduro «debe restaurar los derechos del pueblo venezolano», el mismo día que quedó instalada la todopoderosa Asamblea Constituyente que redactará una nueva Carta Magna.
Estados Unidos, la Unión Europea y una decena de países latinoamericanos han dicho que no reconocen dicha Asamblea. La oposición venezolana, por su parte, afirma que la elección de sus miembros el pasado fin de semana fue «un fraude».
El país petrolero atraviesa una profunda crisis política y económica, marcada por la escasez de alimentos y medicamentos y una brutal inflación.
