La unidad de craqueo catalítico de la refinería Cardón, la segunda más grande de Venezuela, quedó fuera de servicio por fallas operacionales, dijeron a Reuters un líder sindical y tres trabajadores.
La planta de Cardón, clave en la producción de gasolina, había reanudado sus operaciones a finales de agosto tras una reparación.
“Ya venía fallando y se paró esta semana por problemas en la sala de controles básicos, que debe estar en bajas temperaturas y se dañó el aire. Aparte de eso hay una tarjeta de un compresor mala y todo eso se suma”, dijo a Reuters el líder sindical Iván Freites.
Dos trabajadores que pidieron el anonimato dijeron que la unidad quedó fuera de servicio hace unos dos días. PDVSA no respondió a inmediato a una solicitud de comentarios.
