Estados Unidos y Colombia citaron el jueves nueva evidencia de fraude en el programa de importación de alimentos de Venezuela, afirmando que parte de los fondos suelen terminar en las manos de funcionarios corruptos del Gobierno después de que son canalizados por empresas en otros países.
Autoridades del Ejército y otros funcionarios de Venezuela a cargo de distribuir los alimentos en medio de la escasez que sufre el país miembro de la OPEP han sido objeto de sospechas de robo o apropiación indebida de fondos gubernamentales, a menudo con la ayuda de empresarios e individuos que viven fuera del país.
“Este dinero sale de Venezuela para comprar alimentos, pero es retenido por un gran número de compañías y personas con vínculos con el régimen venezolano”, dijo en una entrevista el ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas.
Las unidades de inteligencia financiera de Estados Unidos y Colombia revelaron nueva evidencia de tales actividades durante una reunión en Washington el jueves, al margen de la reunión de primavera del Banco Mundial, dijo Cárdenas, agregando que la presentación incluyó mapas que muestran la operación transfronteriza.
