LIMA (AP) — El presidente ecuatoriano Lenín Moreno se mostró preocupado por primera vez sobre la situación en Venezuela y rechazó «enérgicamente» las muertes ocurridas durante las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.
En un cambio radical en la posición ecuatoriana hacia Venezuela, Moreno pidió la noche del lunes a través de un mensaje televisivo «que no se derrame una gota más de sangre» en ese país, donde las protestas han dejado en los últimos cuatro meses al menos 122 muertos y casi 2.000 heridos.
A diferencia de sus anteriores declaraciones, en las cuales se había mostrado cauteloso, el presidente ecuatoriano aseveró que es «preocupante la situación por la que atraviesa» Venezuela y añadió que «por encima de todo derecho, por encima de cualquier postura ideológica o política, la vida es sagrada e intocable. La muerte de seres humanos es un hecho que debemos lamentar y rechazar enérgicamente».
Moreno, un izquierdista que ha comenzado a distanciarse de su antecesor Rafael Correa (2007-2017) cuyo gobierno apoyó a Maduro, dijo también que no deja de preocuparle «la cantidad de presos políticos» que en Venezuela suman unos 676, según un reciente informe de la organización Foro Penal Venezolano.
