El gobierno de Venezuela renombró como «Cacique-Maracay», en honor al guerrero indígena, una fábrica de productos de higiene personal que era de Kimberly-Clark y cuyo control asumió luego de que la multinacional estadounidense se fuera del país.
Luego de dos décadas en el mercado venezolano, la compañía cerró sus puertas el mes pasado alegando no poder mantener activas sus líneas de producción por falta de materia prima y divisas.
Tareck El Aissami, gobernador del estado Aragua, donde la planta está ubicada, dijo a una radio local este martes que los trabajadores decidieron bautizar la factoría como «Planta Productiva Cacique Maracay», en referencia al líder indígena que luchó contra la colonia española en el Siglo XVI.
«Me siento satisfecho de los trabajadores de la planta de Kimberly Clark, que pasará a llamarse Cacique Maracay, por elección de su clase obrera», dijo El Aissami.
