El vicepresidente para el Área Económica, Miguel Pérez Abad, durante una entrevista al periodista José Vicente Rangel, en su programa “José Vicente Hoy”, aseguró que las perspectivas económicas para final de año serán más favorables.
“Ha sido una tarea titánica sostener la economía (…) la coyuntura económica no es una coyuntura cualquiera, nos esta obligando a transformar el modelo productivo del país, la altísima dependencia de los privado y de lo público para la obtención de divisas ha sido el funcionamiento de la economía durante los últimos 100 años”, dijo Pérez Abad.
“Para el segundo semestre deberíamos estar mucho mejor articulados, también las finanzas públicas deben haber mejorado de manera notable y el sector privado que ha ganado mucha confianza también se ha ido incorporando de manera importante”, recalcó en el programa televisivo.
Indicó que mensualmente se destinan unos “3.000 millones de dólares, pero la caída de los precios del petróleo ha llevado una reestructuración del modelo”.
El vicepresidente nuevamente invitó a los empresarios a que coloquen sus divisas para apalancar la producción nacional.
Aseguró que las empresas de maletín se han acabado gracias la “liposucción” cambiaria que han practicado.
Pérez Abad destacó que el financiamiento de países como China, India e Irán ha sido determinante, para dar un “oxígeno” importante en el abordaje de la coyuntura.
“El sector productivo nacional tiene enormes dificultades para reanimar su producción por escasez de insumos de materia prima, sin embargo allí hemos logrado abrir algunas posibilidades a través de la creación del Banco de Insumos que es un mecanismo para la importación de insumos en materias primas dirigidas a cadenas productivas, está funcionando y estamos en trámites para la importación”.
Reconoció que el país atraviesa por una situación económica de “emergencia”, afectada también por la caída de los precios del petróleo, la cual ha castigado los ingresos.
Sobre las relaciones con Fedecámaras, Pérez Abad explicó que “allí esta en el mismo nivel, nada ha cambiado. Es importante señalar que más allá de los cuadros directivos de Fedecámaras o su visión político-económica, el grueso de la base empresarial del país participa de manera activa en cada uno de los motores y en esos espacios lo que hay es la discusión de los temas de los asuntos económicos y el compromiso patrio para poder resolver con éxito la dificultades que atravesamos en Venezuela que fundamentalmente tiene que ver con la transformación del modelo productivo”.
También ratificó que los recursos destinados para las importaciones se mantendrán bajos para lo que resta de 2016. “Yo creo que este año vamos hacer un esfuerzo por mantener un aporte de 4.000 millones de dólares y unos 16.000 millones de dólares del estado”, dijo.
Finalmente, rechazó que las calificadores de riesgo internacionales mantengan una visión “negativa” en contra del país. “No hay ninguna justificación para que Venezuela tenga una calificación de riesgo tan alta, hemos pagado 55.594 millones de dólares, pero sin embargo paguemos o no paguemos las calificadoras de riesgo siempre nos castigan con la misma calificación, Venezuela tiene problema de caja de corto plazo, pero no de solvencia.