Tres quinquenios de vida suma ya la Asamblea Nacional (AN) desde que entró en vigencia la Constitución de 1999. A lo largo de este tiempo, la mayoría de la representación partidista ha estado en manos del oficialismo y los partidos aliados de la izquierda.
Los encendidos debates han sido parte de la orden del día en sus sesiones. En el 2002, le tocó afrontar momentos duros con el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, la derogación de los poderes y luego, el paro petrolero de 2003.
En su segundo período legislativo (2005-2010) llegó a vestirse de “roja, rojita”, pues la oposición decidió dejarles en “bandeja de plata” lOs 167 curules al no asistir a la contienda del 4 de diciembre de 2005.
Esa luna de miel que existía entre el Psuv y algunos partidos del Gran Polo Patriótico (GPP) se terminó con la propuesta de reforma constitucional hecha por el presidente Hugo Chávez en el 2007.
La representación del partido Podemos (organización que nació tras la división del MAS), encabezada por Ismael García, decidió deslindarse por completo y rechazar el planteamiento por no estar de acuerdo con algunas modificaciones como lo fue el tema de la propiedad privada.
En el 2010 cambió el escenario. La oposición aglomerada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) regresa a los espacios de la AN con 65 diputados electos en todo el país.
El Zulia fue el estado en el que alcanzó la mayor representación al obtener 12 diputados más la indígena. Mientras que el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) con el respaldo del Gran Polo Patriótico (GPP) se quedó con 99 puestos y tres independientes.
Pero las divisiones han hecho mella en la bancada opositora. Cuatro de sus diputados saltaron la talanquera para el Psuv y la MUD por las diferencias internas entre sus dirigentes y el retiro de inmunidad de tres de sus miembros. María Corina Machado, Richard Mardo y Juan Carlos Caldera.
El debate sobre la legimitidad de la elección del presidente Nicolás Maduro en abril del 2013 caldeó tanto los ánimos de las dos bancadas, Psuv y MUD, que la jornada terminó en un enfrentamiento a golpes entre los diputados.
En producción de leyes según los archivos de la AN y Monitor Legislativo, en el primer período (2000-2005) fueron elaborados 253 marcos jurídicos, para el segundo (2005-2010) llegaron a 532 leyes; mientras que para el tercero (2011-2016) que culminará el próximo 4 de enero suman 64.
A estas cifras se le suma las 53 leyes aprobadas vía Habilitante por el presidente Chavéz y las más de 65 que ya suma Maduro en dos años de gestión.
Para el abogado constitucionalista Jesús Silva, el mayor logro que ha podido alcanzar el Parlamento nacional ha sido el conjunto de leyes creadas para darle legitimidad al Poder Popular porque “involucra las formas de organización del pueblo”. “Eso ha transformado la cultura política del venezolano, lo ha hecho más participativo y al mismo tiempo más exigente con sus gobernantes”, opinó Silva.
“La AN además de ser el foro político democrático de la República ha sido para la revolución bolivariana un instrumento para adelantar nuevos y necesarios arreglos jurídicos para modificar la relación entre el Estado y la sociedad venezolana”, sostiene Rodrigo Cabezas, quien en dos oportunidades ocupó una curul en ese foro legislativo y hoy es miembro del Parlamento Latinoamericano capítulo Venezuela.
“Con la mayoría bolivariana evitó salidas de golpes constitucionales y dio estabilidad política y gobernabilidad al Ejecutivo”, recordó Cabezas.
Coincide con Silva al resaltar que con la Asamblea “se pudo construir las leyes del Poder Popular, los consejos comunales, incialmente, y las Comunas en un segundo momento, así como las reformas que permitieron incluirlo en la asignación y distribución de recursos presupuestarios. Esto se hizo en el Parlamento y no por la vía de las leyes habilitantes”.
Elías Matta, parlamentario de la MUD por UNT y quien también formó parte de la primera Asamblea en el 2000 representando al MAS, criticó que en los últimos cuatro años y medio “la mayoría de la AN se ha negado a debatir el tema de la inseguridad sabiendo la situación tan grave que vive el país, incluso, se les planteó hasta debatirlo en una una sesión privada con los responsables del tema para elaborar un plan y no fue posible”.
Considera que “si es una Asamblea que verdad escucha al pueblo puede tener esa inciativa, pero si es una Asamblea que solo escucha al Gobierno eso anda mal”.
“En la lucha contra la corrupción ésta es una AN que prácticamente una de las cosas que tiene que hacer es controlar el gasto del Gobierno y también se ha negado a debatir en todo momento. ¿Cómo es posible que se han robado 25 mil millones de dólares con empresas fantasmas y no se investigue?, al igual que el Fonden, de donde se han sacado 50 mil millones y no se le ha rendido cuentas a nadie”, indicó el diputado.
Recordó que en el período del 2000 al 2005 “había polarización, pero hubo un nivel mucho más alto al momento de las discusiones y leyes que salieron del consenso, pero en la medida que se agudizó el conflicto, en el 2002, se aprobaron leyes como la del TSJ y la Ley Resorte. Hoy, en ste período, con la aprobación de la Ley Habilitante al Presidente Maduro ya se perdió la cuenta de las que han sido elaboradas sin poder revisarlas”.
La AN se prepara para sumar su cuarto período con la elección de 167 diputados el 6 de diciembre, contienda que luce difícil para ambos factores, pues la apatía del elector ante la crisis política y económica podría ser un factor para definir la mayoría.