El Gobierno de Nicaragua que preside Daniel Ortega y la oposición continúan este viernes en Managua (capital) el diálogo por la paz, cuya mediación de la Conferencia Episcopal busca cesar la violencia desatada desde mediados de abril por sectores opositores.
En el país centroamericano se registran protestas violentas, en principio, por el rechazo a una reforma al seguro social que Ortega revocó inmediatamente. Sin embargo, las manifestaciones vandálicas no han cesado e incluso dejan varios fallecidos.
Durante la instalación el miércoles de la mesa de diálogo nacional, el mandatario afirmó que «tiene que haber justicia para todos, para los estudiantes, policías, trabajadores, religiosos (…) justicia no es solo para unos, no es que solo para un lado vamos a ver los muertos, los muertos están de todos lados», recoge este viernes Telesur.
Por tal, aceptó una de las condiciones del Episcopado para mediar en las conversaciones: una misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para evaluar la situación en la nación.