Francisco Martínez, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), indicó que el decreto de emergencia económica, propuesto por el presidente de la República Nicolás Maduro,resulta contraproducente para el sector empresarial.
“Para el sector empresarial la nueva medida resulta contraproducente y para el país y podría agravar aun más la situación de precariedad que se vive en los hogares”.
Explicó que “el decreto propuesto parte de un diagnóstico equivocado y la lectura de cada uno de los considerando es una clara manifestación que el Ejecutivo no tiene intención de rectificar, por el contrario es una muestra de su afán en profundizar un modelo económico, cuyos resultados están a la vista la económica venezolana y acumula ocho trimestres consecutivos de recesión con la inflación más alta del mundo por tercer año consecutivo”.
Desestimó que la actual crisis económica sea producto de una guerra económica. “No es cierto que la actual crisis que vivimos es producto de una supuesta guerra económica. Hay que precisar que el origen de la crisis económica es anterior a la caída de los precios del petróleo en el mercado internacional, es una crisis que se engendró entre los años 2007 y 2008 tan pronto el estado emprendió varias olas de intervenciones en empresas privadas que inhibieron la inversión privada nacionales y extranjeras”.
El presidente indicó que “las empresas intervenidas se mantienen paralizadas o con mínimos niveles de productividad, por ejemplo la producción de cemento, controlada en su totalidad por el estado cayó 63 por ciento durante el 2015, Agroisleña abastecía el 40 por ciento del mercado nacional de agroquímicos, pero luego del nacimiento de Agropatria controla solo el 5 por ciento”.
Martínez reprochó que el gobierno nacional aprobara leyes mediante habilitantes que controlaron la economía “desestimulando la producción nacional, imponiendo condiciones cada vez más difíciles para que el sector privado operara. El resultado final es que aumentó la dependencia de las importaciones, lo que contradice el objetivo del gobierno de lograr la soberanía alimentaria. Lamentablemente el gobierno no reconoce la necesidad de cambiar el rumbo económico, ese es el principal problema de la política económica implementada por el Ejecutivo”.
Advirtió que vienen tiempos más difíciles para el país. El decreto no aborda los problemas sistémicos de la economía en el país, Venezuela necesita un plan económico integral, un marco institucional que promueva una economía fuerte, estable, innovadora que genere progreso y bienestar. El gobierno tiene en sus manos la potestad de tomar los correctivos necesarios sin necesidad de promulgar un decreto. Advertimos que vienen tiempos aun más difíciles el decreto propuesto no solucionará los problemas del país, por el contrario los agravará”.