De ver sillas volando, senadores y diputados en el Congreso de la República, se pasó a un modelo de la unicameralidad y trampolín hacia otros cargos de la administración pública, en la actual Asamblea Nacional.
Leyes hechas en bufetes y cargos negociados son otros de los cambios destacados por politólogo, historiadores y algunos de los legisladores que pasaron ambas etapas, cuando el Poder Legislativo cambió de composición bicameral en 1999 al ser suprimido el Senado con la promulgación de la Constitución.
Uno de los factores en común de ambas legislaciones es el factor Habilitante. Tanto la Asamblea Nacional como el extinto Congreso cedieron terrenos ante el interés presidencialista de legislar vía decretos-ley.
A juicio del politólogo Jesús Castillo, “la Asamblea Nacional ha sido poco productiva, se ve poco debate, las leyes habilitantes desde el 2001 le restaron protagonismo, los diputados empezaron a faltar, además se convirtió en un trampolín para otros cargos en el Gobierno. Después de las elecciones del 2005, en el que participó el 27,2% del Registro Electoral, fue un año de puras habilitantes, en el que coquetearon con una reforma constitucional pero que resultó negada en 2007 por una diferencia no mayor al 2%”, recuerda.
La historia nos dice que entre 1961 y 1998 el Congreso de la República aprobó seis (6) leyes Habilitantes que dieron origen a 172 decretos con Rango y Valor de Ley limitadas al área económica porque así lo establecía la Carta Magna anterior; sin embargo, a partir de la revolución se incrementó el número de Habilitantes, al presidente Hugo Chávez tuvo poderes especiales en cinco oportunidades sumando un total de 54 meses, mientras que el actual Mandatario, Nicolás Maduro, ya lleva dos autorizaciones para legislar desde que inició su período en abril del 2013.
En este sentido difiere el historiador Luis Britto García, quien asegura que aunque ahora se critica mucho que el Poder Legislativo le confiera Habilitantes, “esa fue una práctica constante que usaron prácticamente todos los presidentes del siglo pasado, no se puede decir ahora que es inusual, hay materias legislativas que no se pueden dilatar tanto como es el proceso natural”.
Otro de los cambios puntuales es la disminución del burocratismo. En el Congreso de 1999 había 57 Senadores y 207 Diputados, es decir, 264 funcionarios, a partir a allí se ha elegido entre 165 y 167 como se hará este 6 de diciembre.
En este sentido, Britto, afirmó que antes los diputados se elegían en bloque, “no existía la elección nominal en la se podía elegir el parlamentario con nombre y apellido, daban una tarjeta”.
Britto recordó una anécdota. “Rafael Caldera a cambio del apoyo de un grupo de prensa cedió 18 bancas de diputados, las nominaciones se cambiaban por apoyo mediático u otras razones”.
En esto concuerda, Rodrigo Cabezas, vicepresidente de asuntos exteriores del Psuv y quien también estuvo presente en ambos sistemas.
“En la responsabilidad de legislar hay que reconocer, lamentablemente, que la experiencia en los últimos años de Cuarta República fue muy mala porque eran grupos económicos, bufetes de abogados los que hacían las reformas de leyes. La sociedad no conocía su impacto a diferencia del parlamentarismo de calle que se hace ahora; además los parlamentarios eran personajes que no eran dirigentes políticos, grupos que entregaban cuotas de poder a diferencia de ahora que se ha hecho un esfuerzo por darle una representación al poder popular. Ex presidentes que eran senadores vitalicios”.
Según Castillo uno de los “pecados” que se cometió fue quitar la Cámara del Senado, pues asegura que era una especie de “amortiguador dentro del Parlamento”. “La diferencia del Congreso a la AN es el debate. Antes había más sillas volando, se discutían mucho más los procesos internos, ser parlamentario era más elitesco, se iba a trabajar y se era independiente al Estado”.
La extinta figura del Senado de la República estuvo vigente en Venezuela desde la promulgación de la Constitución Federal de 1811 hasta que fue derogada la Constitución de 1961 en 1999. Con la promulgación de la Constitución de 1999 se suprimió el Senado, pero manteniendo el sistema federal vigente desde su restauración en 1864.
Por la oposición se consultó al diputado Elías Matta, quien también vivió el Congreso desde adentro. “La esencia de la bicameralidad es que el Congreso es una representación igualitaria de los estados, dos (2) por cada uno, y eso es un respeto al acuerdo de la federación, en esos tiempos (cuando se hizo el cambio) se habló de ahorro de dinero, eso no se ha visto y lo otro es que tener una sola cámara sería más ágil, lo que tampoco ha sido así. En conclusión las premisas no eran tan ciertas”.
El 25 de julio de 1999 los venezolanos eligieron a 128 asambleístas, de los cuales 123 eran del Polo Patriótico, la cual se instaló finalmente el 3 de agosto. Durante su funcionamiento la Asamblea Nacional Constituyente también instrumentó mecanismos que permitieron el ejercicio democrático de participación popular a través del aporte de propuestas para el articulado de la Constitución y para la construcción de la nueva institucionalidad.
Un año más tarde, el 30 de julio de 2000, el pueblo acudió nuevamente a las urnas electorales en una gran jornada llamada las “Megaelecciones”, como parte del proceso de relegitimación de los Poderes Públicos, en la que fue ratificado Chávez en la Presidencia, se eligieron 165 representantes al parlamento, 10 gobernadores y alcaldes.