La dirección nacional seguirá integrada por 32 miembros.“Esta es una reestructuración para sacudir al partido y prepararlo para posibles escenarios electorales”, aseguró una fuente del Psuv. En cuatro oportunidades, en casi nueve años como fuerza política, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) ha hecho cambios a su estructura organizativa, siendo ésta la primera en manos de Nicolás Maduro como presidente.
Estos cambios se han dado justo en algunas coyunturas políticas clave por los que ha atravesado el país.
En el 2008, tras la fundación de la tolda roja y por la proximidad de la contienda de gobernadores y alcaldes del 23 de noviembre, se dio el primer cambio quedando la distribución en 10 vicepresidencias. La segunda se dio un año después, en el 2009, luego de la enmienda constitucional, por lo que esta estructura quedó reducida a seis vicepresidencias; y la tercera, en el año 2011, de cara a las elecciones presidenciales y regionales del 2012, el número de miembros de esta instancia subió a ocho.
En esta reestructuración, anunciada por Maduro el pasado 30 de enero, las 11 vicepresidencias regionales quedaron “congeladas” y ahora son 24 Responsables Políticos para las 3R, los designados para llevar las riendas de la tolda en cada región y serán quienes directamente “rindan cuenta” a la dirección nacional que quedó intacta integrada por 32 dirigentes que fueron designados el 2 de febrero de 2015. Ocho de ellos son gobernadores en ejercicio, nueve son diputados y 12 forman parte del gabinete de Gobierno.
Esta vez, la crisis económica obliga al partido de Gobierno a sumarse como uno de sus “paladines” por lo que para “perfeccionar” su accionar político, el presidente Nicolás Maduro dictó cinco líneas acción que son: la Agenda Económica, el Congreso de la Patria, ganar la batalla de la Asamblea Nacional, la reorganización, reestructuración y renovación profunda de la tolda en todos sus niveles y estructura, así como defender el frente internacional.
Una fuente cercana a la tolda roja aseguró que “esta es una reestructuración para sacudir al Psuv y prepararlo para posibles escenarios electorales, bien sea con referéndum revocatorio o Asamblea Nacional Constituyente”.
“El objetivo es desburocratizar al Psuv, fortalecerlo y que deje de estar subordinado al Gobierno. Lo que se busca es que los gobernadores no conduzcan la reestructuración del partido y se concentren más en gobernar”, acotó la fuente.
Sin embargo, en una entrevista a este diario, Darío Vivas, a 48 horas de haber sido designado como el nuevo jefe político del partido para el Zulia, dijo que en los análisis que habían hecho vieron que era urgente que el partido “afinara su estructura de funcionamiento y que se fuese acoplando al momento político” por el cual está atravesando el país.
Vivas consideró la modificación como un hecho normal “solo que ahora hemos planteado que no se trata simplemente de cambiar a alguien y de crear un organismo ‘tal’. El relanzamiento del partido tiene que ver con su actitud, con la elevación del nivel militante”, explicó.
Pero, para Jesús Silva, profesor de Estudios Políticos e Internacionales de la UCV, la reestructuración del Psuv debe efectuarse como lo manda el artículo 67 de la Constitución, es decir, “consultando universalmente a las bases de militantes para que escojan a sus dirigentes partidistas y futuros candidatos a cargos de elección popular. Cualquier otro procedimiento fuera de este mandamiento constitucional debilita la democracia partidista y le resta fuerza política al Psuv frente a los inminentes escenarios electorales de 2016 como un probable referéndum revocatorio contra Maduro”, expresó.
“El llamado de Maduro revela implosión política dentro del Psuv y solo una elección interna enmarcada en el artículo 67 constitucional podría darle reimpulso. Pues hoy luce diezmado por el sectarismo”, acotó.
En sus inicios, el Psuv llegó a superar la cifra de 7 millones de militantes, pues permitió la inscripción a jóvenes desde los 16 años, ahora según el último registro la tolda roja cuenta con 5,6 millones inscritos, sin embargo convocó a un nuevo proceso en el cada quien recibirá su carnet.
Otro de los cambios que aprobó la dirección nacional es la designación de un responsable para la organización y otro para la parte electoral que se encargará de revisar a fondo la estrategia del 1×10. Ya la reestructuración se había iniciado en julio del año pasado con organización de las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez (Ubch) y la escogencia de los miembros de los Círculos de Lucha Popular (CLP).