Este año ningún venezolano podría decir que estuvo ajeno a las colas para adquirir algún producto de primera necesidad, tampoco negar que el desabastecimiento de alimentos o medicinas a escala nacional pasó factura en las despensas de sus viviendas; o no reconocer las consecuencias que dejó en el país la drástica caída del precio del petróleo y con ello la reducción en la asignación de divisas para los diferentes sectores.
Este rosario de la crisis es identificado por el Gobierno nacional como el resultado de la “guerra económica”, que según altos funcionarios, “ha sido creada por la derecha imperialista y burguesa” que está del lado de la oposición y orquestada desde el exterior.
Sin embargo, para algunos especialistas económicos nacionales y extranjeros y entes financieros internacionales es solo consecuencia de la tardía o errada toma de medidas gubernamentales.
Para quienes estén de acuerdo con una tesis o la otra, sobran las razones ideológicas para defender sus teorías. Sin embargo, ambos bandos carecen de indicadores económicos oficiales que den respaldo a sus planteamientos, porque precisamente los venezolanos han visto pasar doce meses del año sin recibir información del Banco Central de Venezuela sobre los índices macroeconómicos de la nación.
A pesar de que el último registro se conoció en febrero de 2015, cuando el BCV publicó fue el acumulado de la inflación del 2014 en torno a los 68,5%, firmas económicas aseguran que esa cifra fue duplicada este año, e incluso, hay quienes estiman que ya se acerca al 200%.
Sobre el Producto Interno Bruto (PIB), la cifra del ente emisor fue en diciembre pasado y se refiere al tercer trimestre 2014 por -2,3% y que colocaba al país en recesión.
Desde entonces han sido las instituciones internacionales que han ofrecido sus estimaciones sobre el tema, como el caso de la Cepal que el pasado 17 de diciembre publicó que Venezuela caería este año en torno a un 7%, aunque el FMI habla de -10%.
Dado el desconocimiento de data tan importante como esta, distintas ONG han solicitado al TSJ que exija al ente emisor la publicación; pero en dos ocasiones la querella no ha procedido.
La información oficial que se maneja es la aportada por el presidente Nicolás Maduro en septiembre pasado, cuando aseguró que ya en el país “rondaba la inflación en 80%”, cifra que pasada las elecciones parlamentarias, el mismo Mandatario mencionó que ya estaba cerca del 100%.
El Jefe de Estado también ha anunciado, varias veces, la caída en el precio del petróleo, y en balance hecho el 10 de diciembre reseñó que el barril criollo cotizaba los 30 dólares; nada más y nada menos que $30 menos que la estimación calculada en el presupuesto del 2015.
Esto en el año resultó un 64% menos de entrada de divisas por la renta petrolera.
Las medidas gubernamentales han ido en torno a las reformas a la Ley de Precios, implementación de un tercer tipo de tasa de cambio, reducción de divisas para viajeros, entre otras, que sin embargo no han resultado suficientes para contrarestar la crisis económica.
Asimismo, el Gobierno nacional ha descartado, con hechos, que el país caerá en “default”, pues a la fecha ha cancelado sus deudas por más de 10 mil millones de dólares. De igual modo, ha recibido créditos millonarios de China, pero las reservas internacionales han descendido hasta a 14 millardos de dólares en el transcurso del año.