El diputado Hiram Gaviria, electo por la MUD, se abre paso aparte y lanzó su propio partido, Puente, que aunque no lleva candidatos a la AN sí impulsarán uno: el voto y el cambio. En visita a Maracaibo fue recibido por este diario y conversó sobre el país.
—¿Cree que la sentencia al dirigente Leopoldo López fue severa? —Es una sanción contraria a la Constitución nacional, el artículo 57 establece el derecho de todo venezolano a expresar libremente sus opiniones, y Leopoldo ha expresado sus opiniones y se le condena, no por los sucesos de 2014, sino por opositor. Es una decisión que no nos sorprende, es anticipada. Esta condena refleja que no hay autonomía de los poderes, específicamente el Poder Judicial que recibió instrucciones para condenarlo (…). Ahora, este hecho debe servir para decirle a los venezolanos que Puente reitera que la vía para lograr los cambios en el país es la pacífica, constitucional y electoral; también Leopoldo saldrá con votos.
—Sobre el cierre de frontera, ¿cree que eso era lo que había que hacer? —El Gobierno ha dicho que el Estado de Excepción tiene dos objetivos: la lucha contra paramilitares y contra el contrabando, ahora, paramilitares han existido desde hace mucho tiempo y en la frontera de Zulia, Apure, Barinas, hay que agregarle dos flagelos: la guerrilla y el narcotráfico. En cuanto a la lucha contra el contrabando más que medidas administrativas, policiales o militares hay que aumentar la producción interna y garantizar el abastecimiento pleno, para lo cual hace falta diálogo entre empresarios, Gobierno nacional, gobiernos regionales, para reactivar la producción y el abastecimiento. Ese diálogo debe conducir a que haya precios internos rentables, porque mientras exista un diferencial como el que hay hoy, como consecuencia del control cambiario y de precios, ese diferencial es tan grande que da para comisiones, sobornos, y una gandola no pasa por Paraguachón si no hay complicidad de los organismos que están obligados a resguardar la frontera.
—Los sondeos de opinión indican que esta es una gran oportunidad para que la oposición gane la Asamblea… —Sí, todos los estudios dicen que si las elecciones fueran el próximo domingo los candidatos del oficialismo estarían alrededor del 22% de intención de voto, y los candidatos de la alternativa democrática superan el 50%, ¿se mantendrá esto en diciembre?, no sabemos.
—¿De qué depende que se mantenga esa tendencia o se revierta? —Depende de que la situación esta continúe o se agrave, porque hay que tomar medidas que no esperan al 6 de diciembre para mejorar los niveles de abastecimiento, el poder adquisitivo de la población, los temas económicos, pero también otros temas como la inseguridad. Si el Gobierno no las toma y mejora la calidad de vida, aunque sea levemente, es muy probable que el deterioro electoral del Gobierno continúe o se profundice. ¿Estará el Gobierno en disposición de tomar estas medidas?
—¿Imagina algún escenario de suspensión de elecciones? —No, el 6 de diciembre estaremos votando, vamos a estar votando porque un gobierno se mantiene por legitimidad y eso es de origen, porque gana elecciones, o de ejercicio. El mantenimiento de un gobierno que suspenda las elecciones es el mantenimiento de un gobierno sin legitimidad.
—El discurso de la oposición no pareciera estar vinculado con los temas que los venezolanos quieren escuchar… —Sí, eso es así y los venezolanos ya están cansados de diagnósticos, porque lo padecen. ¿Para qué decirle a alguien que hay escasez si no consigue leche en polvo?, si no puede comprar arroz, o porque hay problemas con las medicinas. Los venezolanos lo que están pidiendo es propuestas, soluciones, y mientras la alternativa democrática solo se defina como la contra posición al socialismo del siglo XXI le falta una pata. Hemos adolecido de presentar un proyecto de sociedad.
—¿Qué es lo peor que le han dicho en la oposición? —Cuando en el 2014, el presidente Maduro convocó a aquella conferencia en Miraflores y después se creó la Comisión Política para la paz, siendo yo, como lo sigo siendo, un parlamentario de la MUD, pero creyente de que es a través del diálogo como los problemas se solucionan y por esa razón yo iría a donde sea y a hablar con quien sea. Esa posición de entonces fue considerada una claudicación, una traición, un brinco de la talanquera o un financiamiento oculto (…). Pero los meses han pasado y hoy todo el mundo habla de diálogo.
—Del 1 al 10, ¿qué nota le pone a la bancada del chavismo y a la de la MUD en la AN? —No estoy satisfecho, no ha sido una Asamblea para hacer lo que el artículo 187 de la Constitución establece. Ha habido allí una muestra de intolerancia, no está al servicio de los intereses de la nación. Esta Asamblea está reprobada y va a reparación.