La canciller de la República, Delcy Rodríguez, se pronunció la tarde de este viernes en contra de la en el que se declara a Venezuela como una amenaza para la seguridad de ese país. Indicó que se hará una revisión de las relaciones diplomáticas por la medida del gobierno estadounidense que se mantiene contra la nación y la cual calificó de “agresión”.
“La República Bolivariana de Venezuela repudia enérgicamente la renovación del decreto de Obama”, expresó desde la Casa Amarilla, en Caracas, a través de un contacto con VTV.
Mencionó que “el gobierno de Estados Unidos desantendió el año pasado el clamor de los pueblos del mundo que se pronunciaron en contra de esta descabellada aberración de declarar a Venezuela una amenaza”
La ministra para Relaciones Exteriores señaló que “la ONU y Celac han ratificado su posición de solidaridad con Venezuela”. “Haremos valer los derechos de Venezuela ante esta agresión”, aseguró Rodríguez.
Al leer parte del comunicado emitido por la Cancillería venezolana, enfatizó que ese decreto constituye una violación a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y al estado de derecho internacional.
«Venezuela denuncia ante la comunidad internacional que esta agresión incita a los factores antidemocráticos y violentos de la oposición venezolana, para atentar contra la institucionalidad del país y sus autoridades legítimas y constitucionales», refiere el texto.
En declaraciones transmitidas por varios medios de comunicación, la ministra informó que debido a la renovación del mencionado decreto el Gobierno de Venezuela someterá a revisión integral sus relaciones con Estados Unidos.
«Cuando nosotros revisamos lo que ha ocurrido en este último año sabemos que se ha desplegado una ofensiva desmedida contra los gobiernos progresistas y revolucionarios de la región», dijo la canciller.
Sostuvo que para lograrlo se han usado métodos de guerras no convencionales de los llamados golpes blandos, tal como ocurre en Venezuela con la guerra económica.
Con la renovación del decreto, Obama insiste en mantener la agresión contra la soberanía, la autodeterminación y la democracia de Venezuela.
El decreto ejecutivo —firmado por primera vez en marzo de 2015— se mantiene y extiende pese a que el propio Obama admitiera, un mes después de haberlo rubricado, que Venezuela y su pueblo no representaban una amenaza para su nación.