A medias. Así arrancó el proceso de muestra y exhibición en los establecimientos comerciales de los artículos y productos con cinco ceros menos y expresados en bolívares “soberanos”.
Ayer, los propios comerciantes mostraron confusión en la medida establecida en el Decreto N° 3.548 publicado en la Gaceta Oficial N° 41.446, de fecha 25 de julio de 2018. Allí se especificó que desde el 1° de agosto precios deben expresarse en Bs. y Bs. Soberanos.
En algunas cadenas de supermercados si se cumplió con la norma establecida por el Ejecutivo, pero los compradores aún mostraban confusión a la hora de realizar el cálculo y conversión de las cifras expresadas en el viejo cono monetario y ahora deberán tener cinco unidades menos.
“No entiendo mucho como se hace el cálculo. Estoy bastante desinformada al respecto (…). Vine a comprar unos zapatos y cuestan 30.000 bolívares —creo que son 30 millones de los bolívares viejos—, ese es el precio que tiene y no dice por ningún lado los bolívares soberanos”, aseguró María Alejandra Sánchez, dentro de un reconocido centro comercial de la ciudad.
Ayer, en horas de la mañana, otros establecimientos, como de ropa y calzado, farmacias, se encontraban alistando aún los últimos detalles para recibir sin inconvenientes al cambio que reduciría cinco ceros a la moneda nacional, a partir del próximo 20 de agosto.
“Lo estamos haciendo hoy (ayer) por falta de tiempo. Creo que esto de eliminar tanto ceros a los billetes es muy apresurado, las máquinas fiscales no están preparadas y las personas aún están bastantes confundidas”, advirtió Alejandra Sánchez, dueña de una zapatería en el casco central.
Otro vendedor añadio: “Hay que explicarle a la gente lo de los cinco ceros menos. Hasta yo estoy confundido. Con tres menos la cosa era más entendible y ya estábamos acostumbrados, pero con cinco ceros es todo un enredo y engorroso”.
En un supermercado privado, Rafaela Mogollón, de 30 años, observaba el precio de un kilo de arroz en 1.300.000 bolívares y en 13 Bs. S. “No es nada difícil entender los precios porque antes se mostraban sin los tres ceros, y la cifra era de 1.300 bolívares. Ahora, el precio en bolívares soberanos es 13. Tienen que desplegar una fuerte campaña informativa para que las personas, en especial las mayores, entiendan el nuevo mecanismo”, solicitó.
Similar comentario dijo Alexander Salcedo, electricista. “No cargan locos con esta vaina de los precios que suben casi todos los días. El martes vi en una tienda un desinfectante en 1.100 bolívares (sin los tres ceros) y hoy ya está en 13 bolívares. Le quitaron los cinco ceros y, a parte, le subieron 200 bolívares más. Aquí lo que reina es la trampa y la especulación”, denunció.
La regla establece que todo monto en bolívares deberá ser dividido entre 100.000 para obtener la cifra en bolívares soberanos. Oficialmente, si un producto cuesta cien mil bolívares (Bs.) pasará a ser un bolívar soberano (Bs.S).
Si la etiqueta de un cartón de huevos marca Bs. 5.000.000, desde ayer se marcará su valor en Bs.S 50.
El economista Roger Chacín aseguró que “es necesario postergar la reconversión monetaria. Menos de 20 días es insuficiente para que el ciudadano común y los propios comerciantes asimilen las cifras con cinco dígitos menos, existe mucha confusión y desinformación. Tampoco se sabe cuál será la metodología del redondeo en aquellas cifras con números impares”.
El Banco Central de Venezuela (BCV) emitió un comunicado en donde ratificó el inicio de la reexpresión cambiaria para los precios de los bienes y servicios en bolívares (Bs) y bolívares soberanos (Bs.S) como parte del “procesos de familiarización con el nuevo cono”.
Según el ente bancario, la medida será aplicada por comerciantes y prestadores de servicios que tenga interacción tanto con el público como con cantidades monetarias, además que los recintos comerciales deberán tener a la vista ambos precios a través de tarifarios, pendones y cualquier instrumento de carácter publicitario.
Días atrás, el presidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal, declaró que la reconversión monetaria es “una clara improvisación”. Recordó que ahora “las empresas tendrán que modificar a la carrera sus sistemas para la eliminación de los cinco ceros y correr para adecuarse a un proceso distinto”.