Citgo Petroleum, que busca iniciar un proyecto de 680 millones de dólares para el arranque de una refinería paralizada en Aruba, pidió 100 millones de dólares de fondos iniciales a su matriz, la venezolana PDVSA, que pasa por una difícil situación financiera, según un documento interno al que accedió Reuters.
La empresa de refinación, que tiene su sede en Estados Unidos, recibió en junio un permiso del Gobierno de Aruba para renovar, reiniciar y operar la refinería con capacidad para procesar 235.000 barriles por día y una terminal adjunta, bajo un contrato de arrendamiento por 25 años.
La importancia de Aruba para PDVSA y sus subsidiarias ha aumentado en las semanas recientes, porque la matriz podría ser obligada a dejar la vecina Curacao, donde opera la refinería Isla de 335.000 barriles por día, además de instalaciones de almacenamiento y un terminal para mezclas.
Aruba y Curacao están en medio de la ruta entre Venezuela y Estados Unidos y Europa, y PDVSA necesita las instalaciones para procesar y almacenar su crudo antes de exportarlo.
