El gobierno de Chile expresó este viernes su «enérgica» condena a la decisión de la Asamblea Constituye de Venezuela de asumir competencias del Parlamento, controlado por la oposición, lo que lleva a Santiago a intensificar consultas con países vecinos para aplicar la Carta Democrática Interamericana.
La decisión de la Constituyente, que rige con poderes absolutos en Venezuela, fue rechazada por la oposición venezolana que denunció la disolución del Parlamento a manos del gobierno de Nicolás Maduro.
Chile expresó su «enérgica condena» al decreto de la Constituyente que «ratifica la ruptura del orden democrático y constitucional en Venezuela», según una escueta misiva difundida por la Cancillería en Santiago.
Asimismo, reitera el «no reconocimiento» a este acto y «decide intensificar consultas con países afines con el propósito de aplicar la Carta Democrática Interamericana a Venezuela», agregó la nota.
