“La mayor parte de los venezolanos no cree que el llamado a diálogo de Maduro sea sincero, honesto y transparente”, así sostuvo el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, al tiempo que aseguró que el Gobierno nacional pretende limpiar su imagen internacionalmente, bajar la presión social y frenar el referéndum revocatorio.
Señaló que en los términos en lo que el Ejecutivo central plantea el diálogo, éste no se dará. “El gobierno pretende que la unidad desmovilice a la gente, les interesa que el pueblo no proteste. Además quieren que la Unidad no siga insistiendo en el Referéndum Revocatorio, buscan evitar a toda costa el Revocatorio. Yo quiero reiterar, el referendo revocatorio es innegociable, no está sujeto a ninguna negociación. Ese proceso electoral le pertenece al pueblo venezolano, no a los actores políticos”, enfatizó.
Destacó que en Venezuela debería dialogarse para fijar la fecha para revocar a Nicolás Maduro, pero, “el gobierno lo que pretende es comprar tiempo, por eso llamaron a los ex presidente Leonel Fernández, Manuel Torrijos y José Luis Rodríguez Zapatero. Nosotros no vetamos a nadie, pero Zapatero ha dicho que el problema económico es consecuencia de que no hay diálogo. Hay una falla de diagnóstico, lo invito para que vea a los venezolanos que pasan hambre, para que vaya a un hospital y vea a la gente postrada en una cama o a una cola para que hable con las personas y comprenda que los venezolanos no podemos perder más tiempo”.
Capriles resaltó que las acciones mediadoras de Zapatero pudieran estar sujetas a resolver la crisis que se vive en el seno del gobierno nacional, y no la que atraviesa el país. A su juicio, las principales autoridades del país lo que buscan es “lavarse la cara” frente al plano internacional. “Para que los demás países no hablen de lo que pasa en Venezuela”, expresó.
