El gobierno del presidente de Brasil, Michel Temer, llamó a consultas este miércoles a su embajador en Caracas, después de que Venezuela anunciara que congelaba las relaciones políticas y diplomáticas con el gigante sudamericano tras la destitución de Dilma Rousseff.
«A la luz de las circunstancias, el gobierno brasileño decidió llamar a su embajador en Caracas para consultas», anunció en un comunicado el ministerio de Exteriores, que lamentó igualmente «las manifestaciones de incomprensión de los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Cuba».
Más temprano, el gobierno venezolano de Nicolás Maduro anunció el retiro de su embajador y el congelamiento de sus relaciones con Brasil al condenar «enérgicamente» la destitución este miércoles de la presidenta Dilma Rousseff con un «golpe de Estado parlamentario».
Venezuela «ha decidido retirar definitivamente a su Embajador en la República Federativa de Brasil, y congelar las relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno surgido de este golpe parlamentario», subrayó la cancillería en un comunicado.



