Este sábado, el vicepresidente Ejecutivo, Jorge Arreaza, junto al gobernador de Táchira, José Vielma Mora, evaluó la situación en la que se encuentran los municipios tachirenses Lobatera, Ayacucho, García de Hevia y Panamericano, como parte de las acciones que toma el Gobierno nacional para la defensa de la paz y la seguridad en la frontera colombo-venezolana. Dijo que el conflicto entre mafias como Los Urabeños y Los Rastrojos deben mantenerse fuera de nuestro territorio para ser atacado por el gobierno colombiano.
De acuerdo con un boletín de prensa de la Vicepresidencia, Arreaza y el gobernador realizaron un sobrevuelo para verificar el cierre de la frontera en esta zona, tal como lo decretó el presidente de la República, Nicolás Maduro, este viernes.
De igual forma, recorrieron el puente La Unión, en Boca del Grita, dando cumplimiento a las políticas de Estado que buscan promover la paz y crear una nueva frontera.
En un contacto para la cadena Telesur, transmitido por Venezolana de Televisión, el vicepresidente Arreaza dijo que la situación en la frontera “es muy compleja”. “Estuvimos en el puente Unión, conversando con ciudadanos colombianos y la mayoría de ellos entienden lo que está ocurriendo y saben que es esta es una situación que es insostenible y están esperando que la República de Colombia tome las decisiones en política monetaria, en legislación contra el contrabando y en acción para garantizar la seguridad”.
“Esperamos que nuestro hermano Presidente Santos tome las decisiones que deba tomar para evitar que el contrabando sea legal, el narcotráfico sea legal, que el ataque a la moneda venezolana sea legal”.
“Entendemos que hoy está el presidente Santos está en Cúcuta, que buena noticia que esté en Cúcuta, que se ocupe de este sector, que el estado colombiano haga presencia, que podamos ver presencia policial y militar del otro lado de la frontera, protegiendo a los dos pueblos, evitando que se lleven los productos venezolanos hacia Colombia y los productos colombianos hacia Venezuela”, expresó el vicepresidente.
Precisó que las autoridades venezolanas no están detrás de los ciudadanos colombianos, sino “de los delincuentes, paramilitares, contrabandistas, de los homicidas, a ellos si les corresponde todo el peso de la ley y todos sus cómplices deben ser devueltos a su país. Tenemos la obligación de proteger al pueblo. Esperamos por Colombia para tome las decisiones que deba tomar para que la colaboración se restablezca y volvamos a una situación de normalidad distinta, con nuevos códigos, un nuevo entendimiento, con procesos mucho más rigurosos para proteger la frontera”.
Agregó que en la zona limítrofe han hallado fosas comunes, producto de la guerra entre mafias comandada por paramilitares, entre ellos El Cara de Niña, quien se entregó. Es señalado de cometer al menos 13 asesinatos en fosas comunes. “El conflicto entre un grupo paramilitar y otro, Los Urabeños y Los Rastrojos no es un problema venezolano y debemos mantenerlos fuera de nuestro territorio venezolano y que Colombia los enfrente en su propio territorio”.
En Táchira, específicamente en la población de San Antonio del Táchira, el pasado 19 de agosto se registraron ataques paramilitares en los que resultaron heridos tres soldados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana mientras realizaban funciones contra el contrabando de extracción.
Ante estos hechos, el presidente Maduro decidió cerrar la frontera y decretar estado de Excepción en los municipios Bolívar, Pedro María Ureña, Junín, Capacho Viejo, Capacho Nuevo y Rafael Urdaneta del estado Táchira, y este viernes, durante una concentración en Caracas, en la que venezolanos y colombianos rechazaron las acciones de paramilitarismo y guerra económica, el jefe de Estado anunció que la medida se extendería a otros cuatro municipios: Lobatera, Ayacucho, García de Hevia y Panamericano.
Las mafias paramilitares colombianas y los grupos vinculados con el contrabando de extracción de gasolina, alimentos y medicina que operan en esta área afectan el desarrollo y la estabilidad de la economía venezolana.