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Faltan dos semanas para que Panamá reciba a más de 30 países del mundo por motivo de la Cumbre de las Américas a la que, por primera vez, asistirá un representante del Vaticano que, según expertos, podría buscar impulsar el entendimiento entre los países, sellar un mensaje de diálogo y hasta crear una comisión parta atender la crisis en Venezuela.
Además Venezuela y EE UU se verán las caras con las relaciones diplomáticas congeladas. Aún no se sabe cómo llevaran las agendas ambos países, pero se espera un pulso en el que puedan limar asperezas, más allá que los puntos a tratar en la cumbre ya estén definidos desde hace tiempo a nivel de una logística de las cancillerías.
La expectativa más importante en cuanto a los alcances de esta reunión también se centra en Cuba y Norteamérica. Ambos presidentes (Raúl Castro y Barack Obama) coincidirán en ese contexto tras el camino que han ido trabajando para mejorar sus relaciones bilaterales, aunque aún sigue el bloqueo comercial hacía La Habana.
Para los conocedores de este tema, la Cumbre de las Américas es un escenario para ratificar decisiones, relanzar relaciones y aprobar declaraciones conjuntas; sin embargo, la de este año les parece bastante “inusual” porque la Iglesia Católica ha pedido estar presente; así como también la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El profesor en Ciencias Políticas de la Universidad Simón Bolívar, de Caracas, Miguel Ángel Martínez, señala que “es difícil prever si va o no a suceder una coincidencia de entendimiento” que sirva para descongelar las relaciones diplomáticas entre Obama y el presidente Nicolás Maduro.
“Lo que sí puedo decir es que el presidente Obama ha estado preparándose para esta cumbre, la sexta que se hace. En la última que se realizó en Colombia, Cartagena, no estuvo muy cómodo por la presión de que Cuba debía estar presente en la siguiente tras pedimento de la mayoría de los países del Hemisferio”.
Sin embargo, Martínez explica que ahora los que van “incómodos son Venezuela, Argentina y Brasil porque han estado envueltos en escándalos de corrupción y tendrán que maniobrar con eso(…) mientras que EE UU neutraliza su relación con Cuba”.
Y a pesar que el académico Martínez no cree que se “sellen” grandes cambios en Panamá, ve probable que el Vaticano vaya a mediar en alguna proporción, sobre todo, porque ha sido clave con respecto a Cuba y EE UU”.
Y agrega: “Creo que habrá un pulso de Venezuela que va con el respaldo de la Unasur, un apoyo previo con un peso importante; además del nombramiento en la OEA del excanciller uruguayo Luis Almagro, una figura afín a la nueva izquierda latinoaméricana”. “Ojalá pueda haber un camino de diálogo en la Cumbre de las Américas”.
En opinión de la internacionalista Giovanna De Michelle la venidera cumbre le resulta “interesante” y quizás la más importante de las que hasta ahora se han hecho porque en esta ocasión hay muchas trascendencias históricas, entre ellas, el estreno de Cuba y su inicios de entendimiento con los Estados Unidos.
Asegura que la asistencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin le pone más relevancia al evento continental.
“Creo que la presencia del Vaticano obedece a Cuba y Estados Unidos, pero no olvidemos que Parolin estuvo en Venezuela cuando se dieron las mesas de diálogo entre el Gobierno y la oposición y tiene una percepción más clara que pudiera llevarla a la cumbre, y pienso que podría proponer una comisión para el caso de Venezuela, ambos (Vaticano y OEA) serán un elemento pacificador y amortiguador”.
El vicepresidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional (AN) , Saúl Ortega, expresó que el Gobierno va “respaldado” a Panamá por la Celac, Unasur, Petrocaribe (…). “Es abominable la decisión de EE UU contra nuestro país y el mundo debe reaccionar. Si yo fuese Obama no iría a la Cumbre porque ¿qué le va a decir a Latinoamérica? Obama ni ha levantado el bloqueo contra Cuba ni ha derogado sus acciones contra Venezuela”.
La cumbre se llevará a cabo entre el 10 y 11 de abril y asistirán presidentes, cancilleres y delegados oficiales de los países de América Latina, el Caribe, Cuba, Venezuela, EE UU y Canadá.
El presidente Nicolás Maduro ha enviado un mensaje a EE UU: “Venezuela está lista para iniciar un diálogo con base en el respeto y la igualdad, y para hablar mirando a los ojos al gobernante de ese país, Barack Obama, donde quiera, cuando quiera y como quiera”.
A la cita continental han confirmado su asistencia los gobiernos de los 35 países de la región, entre ellos Cuba y Estados Unidos, lo que le confiere un carácter “histórico”, dijo la vicepresidenta y canciller de Panamá, Isabel De Saint Malo de Alvarado. Asimismo, en un portal nacional se conoció que “Panamá vería con buenos ojos un diálogo entre EE UU y Venezuela en el marco de la Cumbre (…), declararon fuentes de la embajada panameña en Madrid”.
“Las fuentes insistieron en que a Panamá no se le ha pedido que sea mediadora ni facilitadora, pero es firmante del documento de la Celac en el que se pide abrir un diálogo entre ambos países”.
“Panamá vería con buenos ojos una posible reunión entre ambos mandatarios que lleven a una solución de sus diferencias”, afirmó la fuente.