A un mes de instalada en el ejercicio democrático de sus funciones por decisión del “poder originario”, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ofrece como balance la remoción del cargo de la exfiscal Luisa Ortega Díaz, la creación de la Comisión por la Verdad, la Justicia, la Paz y Tranquilidad Pública, además del debate de la Ley contra el Odio; pero aún mantiene un tema pendiente de “arrastre” y para muchos una prioridad en el país: el económico.
Ayer, el vicepresidente de la instancia, Isaías Rodríguez, reconoció —en una entrevista a una emisora radial caraqueña— que es urgente dar respuestas inmediatas y sentidas por la colectividad en el área que afecta sus bolsillos día a día.
“En mi opinión la ANC debió comenzar por este tema, el económico, y no por el político. El problema de la crisis económica actual de Venezuela es muy complejo. Vienen arrastrándose situaciones que debieron ser analizadas y abordadas con respuestas gubernamentales con anterioridad a la ANC (…). La política puede esperar, lo que no espera es la barriga ni el estómago de la gente”, expresó el constituyente.
Para el viernes pasado se esperaban medidas por parte del presidente Nicolás Maduro, pues así lo había anunciado el miércoles. Sobre este punto Rodríguez reveló que hoy posiblemente se harán anuncios importantes por parte del Ejecutivo: “Liberar el control de cambio puede ser una medida inmediata. Lo inmediato es el control de precios”, señaló.
Los hechos demuestran que el “suprapoder” constituyente tras más de 30 días de sesiones y debates, ha tenido alcances que se inclinan más hacia lo político que hacia lo económico.
El presidente de la Comisión Permanente de Política Interior de la AN, Edgar Zambrano, opinó que la función de la ANC poco o nada tendrían que ver con resolver los problemas de los venezolanos. “Muchas de estas leyes pueden estar circunscritas en el hacer de la Asamblea Nacional un paredón para quien tiene una visión distinta del proyecto político del gobierno”, aseguró.
La excanciller Delcy Rodríguez, presidenta de la ANC, ha destacado, en cambio, que el poder constituyente originario cuenta entre su principal alcance el cese de la violencia opositora tras más de 120 días de protestas que enlutaron a más de una centena de familias. El trabajo a este respecto ha sido intenso, el proyecto de Ley Constitucional contra el Odio, la Intolerancia junto a los informes que se han llevado al TSJ y el Ministerio Público, así lo demuestra.
Pero en momentos en los que el salario básico no alcanza para la alimentación más primigenia, lo que anhelan los venezolanos es la estabilización de los precios.
Orlando Camacho, vicepresidente de la Comisión de Economía Diversificada y Productiva de la ANC, destacó que es de suma importancia promover el diálogo productivo en todos los sectores para que la economía despegue con un sentido de “justicia social”.
“Estamos promoviendo el diálogo productivo incluso con personas que no votaron por la Constituyente, pero que quieren la paz y resolver el tema económico”, agregó Camacho.
El constituyente por el estado Zulia, Blagdimir Labrador, también miembro de la Comisión de Economía, manifiestó que los miembros de esta instancia se están reuniendo a diario tras declarase en emergencia.
“Estamos dando mucha importancia a la coyuntura estructural de la situación económica del país, entre otros temas, el cerco financiero y la política cambiaria que el dólar especulador ha instaurado. Pero nuestra prioridad es el tema inflacionario, todo lo que tiene que ver con los precios y salir del rentismo petrolero para entrar en una economía diversificada y productiva, eso son los ejes centrales en que está trabajando la comisión economía” reveló.
Pero, el parlamentario Elías Matta desestimó los posibles logros que la ANC pueda tener en lo económico, pues, a su juicio, el modelo es el problema.
“Ese tema es fundamentalmente responsabilidad del gobierno, y uno de los peores errores que ha cometido Maduro es que siembre le da la vuelta a la toma de decisiones en materia económica. El Presidente tiene años diciendo que tomará medidas económicas, que iba a abordar el tema del control de cambio, pero ha continuado la misma corrupción y nada de eso ha evitado que Venezuela tenga en los últimos cuatro años la inflación más alta del mundo”, dijo.
Entre tanto, tomarse un café en nuestro país representa una inversión aproximada de 8% de la quincena laboral de un venezolano no calificado, un cartón de huevos casi el 55%; donde el Fondo Monetario Internacional proyecta 720% de inflación al cierre del año en curso (la más alta del planeta) y donde comer proteína animal se ha vuelto casi un lujo. El clamor de todos los sectores sigue siendo ponerle un freno al alza de precios que tan duro golpea el bolsillo a los trabajadores.