Un material audiovisual difundido a través de las redes sociales en el que aparece el político opositor Henrique Capriles Radonski sin camisa, con un sombrero de pirata y sosteniendo una bebida enlatada es completamente falso. La pieza fue elaborada mediante la técnica de deepfake, empleando inteligencia artificial para alterar la apariencia física del dirigente y modificar el contexto de una grabación difundida originalmente el 24 de septiembre de 2026 en sus cuentas personales.

La irregularidad se conoció a raíz de una investigación realizada por la organización dedicada a la verificación de datos. El análisis forense determinó que el escenario y las personas que acompañan a Capriles durante un reclamo por los prolongados cortes de electricidad son reales, pero los elementos gráficos asociados a su indumentaria fueron incorporados de manera artificial. En la secuencia auténtica, el dirigente viste una chemise, porta una gorra y sostiene una taza de café, distando por completo de la versión alterada que circuló en plataformas digitales.

Asimismo, el reporte detalló que la declaración verbal del opositor fue editada de forma maliciosa. En el material fabricado, la frase se corta abruptamente cuando menciona los cortes de servicio y hace alusión a un supuesto comentario sobre el exterior, omitiendo la oración complementaria en la que cuestionaba la situación del país y criticaba los señalamientos gubernamentales sobre el desarrollo nacional tras la presencia de voceros del oficialismo en eventos internacionales como la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

Difusión concertada y respuesta oficial

La distribución del contenido manipulado estuvo impulsada de manera primordial por perfiles y cuentas asociadas al oficialismo, las cuales suelen compartir publicaciones dirigidas a descalificar a figuras de la oposición venezolana. Diversos perfiles compartieron el falso metraje acompañado de expresiones de burla y cuestionamientos hacia la estabilidad del exgobernador, acumulando miles de visualizaciones en la red social.

Ante la propagación de este material apócrifo, el propio político respondió mediante la republicación del registro legítimo para evidenciar la manipulación a la que fue sometido. Organizaciones especializadas en la materia, cuyas conclusiones sobre este caso fueron documentadas digitalmente, reiteraron la necesidad de verificar la autenticidad de los contenidos multimedia ante el incremento de campañas desinformativas basadas en la alteración digital de figuras públicas en Venezuela.