Estados Unidos y representantes del gobierno de Delcy Rodríguez evalúan mecanismos financieros para liberar miles de millones de dólares en activos venezolanos congelados en el extranjero, con la mira puesta en la reconstrucción del país tras los terremotos del 24 de junio de 2026. La fórmula busca evitar una mayor carga para los contribuyentes estadounidenses.

Washington quiere limitar nuevos desembolsos

La administración de Donald Trump pretende evitar grandes pagos adicionales a los 386 millones de dólares ya comprometidos en ayuda humanitaria. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó el 19 de julio que la Casa Blanca trabaja para facilitar el acceso de Venezuela a fondos y créditos internacionales, en un escenario en el que el Banco Mundial calcula daños materiales directos por 19.600 millones de dólares.

El plan incluiría distintos recursos estatales retenidos por sanciones o litigios internacionales.

Oro, derechos de giro y petróleo bajo control

  • Derechos Especiales de Giro (FMI): el gobierno venezolano ya utilizó 346 millones de dólares tras restablecer relaciones con el Fondo Monetario Internacional y conserva cerca de 4.200 millones de dólares en derechos especiales intercambiables por divisas.
  • Reserva de oro: luego de la flexibilización de sanciones al Banco Central de Venezuela dictada por EE. UU. el 14 de abril, las autoridades buscan destrabar unas 30 toneladas de oro custodiadas en el Banco de Inglaterra.
  • Supervisión de fondos: Washington mantiene un control gradual sobre los desembolsos y el dinero procedente de la venta de petróleo, además de promover inversiones del sector privado estadounidense por hasta 100.000 millones de dólares en la industria petrolera durante la próxima década.

Negociaciones y presión política interna

Para el próximo 1 de agosto está previsto el inicio de conversaciones entre la Asamblea Nacional electa en 2015 y la legislatura actual, con el fin de fijar condiciones para futuras elecciones bajo la mediación de Washington y la supervisión del diplomático estadounidense Michael Kozak.

La desaprobación de Delcy Rodríguez subió al 63,3 % en junio, casi cinco puntos más que en mayo, mientras que un 45,7 % de los encuestados considera prioritario elegir un nuevo presidente antes de iniciar las obras de reconstrucción.

Sobre María Corina Machado, Marco Rubio dijo desde Manila que su papel en la transición dependerá de las decisiones de los propios venezolanos.