El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) confirmó que los periodistas Luis López y Gabriel González obtuvieron su libertad plena tras una decisión del Tribunal Tercero de Juicio con competencia en terrorismo. La medida pone fin a un proceso judicial que se extendió por casi dos años, luego de que ambos fueran detenidos durante la ola de persecución desatada tras las elecciones presidenciales de 2024.

Revisión de la normativa tras abusos reconocidos

La liberación ocurre en un contexto de negociaciones políticas donde se ha planteado la posibilidad de reformar la Ley contra el Odio. Recientemente, se admitió la existencia de abusos en la aplicación de este instrumento legal, el cual fue instaurado en 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente. Pese a la intención de reforma, diversos sectores de la sociedad civil y la oposición han insistido en que la norma debe ser derogada por completo, al considerarla una herramienta diseñada para la censura y la persecución de la disidencia.

Impacto en la libertad de expresión

De acuerdo con datos del Foro Penal, de las 927 personas imputadas bajo esta ley, seis permanecen privadas de libertad y 638 se mantienen bajo medidas cautelares. Organizaciones como Provea han denunciado que el alcance de esta ley trasciende el ámbito penal, permitiendo el bloqueo de portales informativos, la revocación de concesiones a medios de comunicación y la imposición de multas arbitrarias contra organizaciones sociales y partidos políticos.

Aunque López y González han recuperado su libertad, el gremio periodístico advierte que aún persisten procesos judiciales contra otros tres comunicadores en el país. El registro histórico bajo el mando de Nicolás Maduro contabiliza al menos 26 periodistas detenidos y una cifra superior a los 2.000 presos políticos, de los cuales, según grupos de derechos humanos, más de 300 permanecen tras las rejas a pesar de los anuncios recientes sobre una Ley de Amnistía.