Rubén González, secretario general de Sintraferrominera, alzó la voz en representación de la fuerza laboral del parque industrial de Guayana para denunciar la devastación económica y social en la que, dijo, están los trabajadores de las empresas básicas.
La crisis laboral en Guayana
El dirigente sindical atribuyó la debacle a medidas arbitrarias dictadas desde el Ejecutivo nacional, entre ellas la aplicación de la instrucción 2792 y el accionar de la Central Bolivariana de Trabajadores. Según explicó, esas decisiones despojaron a la masa obrera de sus convenciones colectivas, pulverizaron las escalas salariales y eliminaron los tabuladores históricos que garantizaban la progresividad del salario.
Elecciones y restitución de garantías
Frente a ese escenario de precarización, González afirmó que la solución a los reclamos laborales pasa por el restablecimiento de las libertades públicas y el Estado de derecho en Venezuela. Indicó que existe un consenso absoluto entre la base trabajadora sobre la necesidad de acudir a las urnas para elegir un nuevo Presidente de la República y una nueva Asamblea Nacional, respetando los lapsos establecidos en la Constitución.
También hizo un llamado a la dirigencia política democrática y a los actores internacionales a actuar con firmeza y apego a la carta magna. Concluyó que la reactivación de los gigantes siderúrgicos y metalúrgicos de Guayana solo será viable cuando se restituyan las garantías constitucionales y el bienestar integral de la familia venezolana.




