La dirigente opositora María Corina Machado ha intentado ingresar infructuosamente al país en siete oportunidades distintas, según confirmó su equipo de trabajo. Las operaciones, diseñadas a través de diversas rutas y medios de transporte, se vieron frustradas por bloqueos operativos, presiones y restricciones gubernamentales.
Los primeros operativos aéreos y terrestres
El primer intento se ejecutó el viernes 26 de junio desde un avión privado que despegó de Manassas, en Estados Unidos, con destino a Curazao; sin embargo, en pleno vuelo el piloto recibió instrucciones de regresar, una orden que provino de autoridades norteamericanas, de acuerdo con el reporte ofrecido por Pedro Urruchurtu, director de relaciones internacionales de la opositora, en una publicación en su cuenta oficial en X.
Dos días después, el domingo 28 de junio, Machado compró un boleto en un vuelo comercial que cubría la ruta de Panamá a Caracas. El plan no prosperó debido a que la aerolínea recibió advertencias sobre posibles represalias en sus licencias si la transportaban, impidiéndole abordar. Posteriormente, se estructuró una tercera alternativa para ingresar por vía terrestre, la cual quedó descartada temporalmente tras no obtener las autorizaciones necesarias del país fronterizo, cuyos detalles se mantienen en reserva al no descartarse su uso futuro. Un cuarto plan de aproximación por etapas tampoco tuvo éxito.
Obstáculos por mar y restricciones en el Caribe
El quinto intento se intentó concretar por la vía marítima. Una embarcación menor debía cruzar el Canal de Panamá para navegar durante dos días por el mar Caribe tras cumplir con los trámites de zarpe y documentación de pasajeros; no obstante, el barco sufrió una avería mecánica en el motor que imposibilitó el viaje.
Tras la falla del transporte marítimo, el equipo organizó nuevas alternativas aéreas que también tropezaron con escollos. Un primer vuelo hacia Aruba fue objetado por discusiones administrativas sobre la naturaleza privada o comercial del vuelo, mientras que una segunda aeronave consiguió un avión, pero las autoridades de Aruba terminaron por prohibir el aterrizaje. Finalmente, el séptimo y último intento contempló nuevas rutas hacia Curazao y Bonaire, las cuales fueron descartadas luego de que se negara la autorización para el arribo en ambas islas.
