Óscar Murillo, coordinador general de Provea, pidió la derogación total de la Ley contra el Odio y advirtió que conservarla, incluso con reformas, sería una mala señal para las víctimas de persecución política en Venezuela.
Crítica a la norma
En entrevista con Unión Radio, sostuvo que la ley debe eliminarse por completo por su origen inconstitucional y por el impacto que ha tenido sobre la ciudadanía.
“La derogación de la Ley contra el Odio es una reparación moral” para las víctimas de la represión y sus familias, afirmó.
Murillo señaló que eliminar las penas de cárcel no basta, porque la redacción de la norma “abre las compuertas a una discrecionalidad que es muy peligrosa”.
También dijo que la ley ha sido aplicada contra sindicalistas, trabajadores y ciudadanos por publicaciones en redes sociales o por protestas laborales.
Alternativas
Planteó que la prevención de los discursos de discriminación debe atenderse desde el derecho civil, los programas educativos y el debate público plural, y no por la vía penal.
Agregó que este tipo de leyes deben construirse con amplio consenso social y en un marco de pluralidad, especialmente cuando pueden afectar derechos y libertades fundamentales.
“Tenemos que recuperar las garantías para que los venezolanos puedan conversar y discutir sobre ese país anhelado sin que eso signifique una amenaza y hostigamiento”, expresó.