Perkins Rocha expuso públicamente las restricciones que enfrenta bajo arresto domiciliario y afirmó que las autoridades judiciales le niegan permisos médicos para recibir tratamiento clínico neurológico y dental.
En una conversación con Noticias Venevisión, señaló que el magistrado asignado a su expediente vetó de manera expresa sus traslados hacia un establecimiento de salud. “Sigo preso con un grillete en mi casa”, dijo.
Chequeos limitados a la casa
Según sus declaraciones, el juzgado solo permite el seguimiento de su condición mediante visitas esporádicas de profesionales sanitarios, limitadas a chequeos de rutina como la medición de la presión sanguínea.
Perkins Rocha calificó esas restricciones como “paradójicas” y “perturbadoras”.
También reveló que, además del dispositivo electrónico fijado en su tobillo, los funcionarios policiales asignados a la vigilancia exterior lo obligan a presentarse cada tres horas para registrar fotografías como “fe de vida”.
La vigilancia y la “fe de vida”
Rocha sostuvo que esa rutina forma parte de las medidas cautelares que acompañan su reclusión doméstica.


