Akardi Salas, integrante de la Dirección Nacional Juvenil y secretario internacional del Partido Comunista de Venezuela (PCV), respaldó las rondas de diálogo político y el acuerdo petrolero con Estados Unidos. Sostuvo que el convenio, firmado por 25 años, puede beneficiar al país y afirmó que el Gobierno mantiene 30% del producto interno bruto destinado a asistencia social.
Salas dijo que el PCV apoya las negociaciones para alcanzar la paz y que la participación de distintos sectores es necesaria para la estabilidad. Reconoció que hubo «flagelos y desviaciones» dentro del Gobierno que afectaron la productividad, además de atribuir dificultades a las sanciones internacionales y a sabotajes de sectores económicos y empresariales.
Defensa del convenio petrolero
Ante las críticas sobre las condiciones y porcentajes del acuerdo, Salas aseguró que el documento es público y que se ajusta a la Constitución y a la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Añadió que la normativa permite renovar contratos y citó como precedente la continuidad de empresas chinas y rusas. No aportó cifras del convenio que permitan evaluar por separado sus condiciones económicas.
El dirigente rechazó que el pacto constituya un «tutelaje gringo». Argumentó que Estados Unidos es un mercado cercano para el crudo venezolano y que sus refinerías del golfo de México están adaptadas al petróleo pesado. También defendió la venta si hay compradores que paguen condiciones beneficiosas para los venezolanos y recordó que Hugo Chávez aceptaba vender petróleo a ese país si se pagaba un precio justo.





